FÚTBOL / REAL VALLADOLID - CRÓNICA
Goles contra la crisis
El Valladolid frena la racha adversa al golear a un frágil Lorca / Pese al claro triunfo, el juego no fue brillante / El primer gol, marcado en el minuto 27 por Borja, facilita el trabajo a los blanquivioleta / Masip fue un espectador más

Los jugadores del Valladolid aplauden a los aficionados al finalizar el partido frente al Lorca disputado ayer en Zorrilla.-J. M. LOSTAU
Con goles no hay crisis. Los goles son la salsa del fútbol. Dan victorias, suman puntos y quitan las penas. El Valladolid aparca la crisis. En partidos como el disputado ayer frente al Lorca en Zorrilla sólo se mira el resultado. El Valladolid estaba muy tocado después de encadenar tres derrotas consecutivas y el crédito de Luis César comenzaba a agotarse. El duelo de ayer y el del próximo martes frente al Zaragoza podrían ser sus últimos exámenes. De momento, el primero está aprobado merced al 3-0.
Pero fue un triunfo sin brillo, si nos atenemos a lo que se vio sobre el césped de Zorrilla. El Lorca fue uno de los rivales más frágiles a los que se ha enfrentado el Valladolid y apenas dio trabajo a Masip, un espectador más durante gran parte del encuentro. El dominio, la posesión del balón, correspondió a los blanquivioleta después de salvar esos minutos tan nefastos en los compases iniciales que tantos problemas le han creado. La primera llegada al área la protagonizó el Lorca con un centro desde la línea de fondo que no encontró rematador. Primer susto en Zorrilla y silbidos en la grada. Lo peor que le podía ocurrir al Valladolid.
Fue un espejismo. El Lorca apenas pasó del centro del campo y no inquietó la portería de Masip. El Valladolid, por el contrario, fue madurando el partido a medida que avanzaba el crono y se acercó sin grandes problemas al marco de Dorronsoro aunque su juego no era brillante. El entusiasmo en la grada llegó en el minuto 11 tras un cabezazo de Óscar Plano que el meta desvió a córner. Se escucharon los primeros aplausos y el Valladolid comenzaba a animarse. Un lanzamiento posterior de Óscar Plano y un cabezazo impreciso de Borja obligaban al Lorca a encerrarse todavía más. Sólo se jugaba en su campo y daba la impresión de que el gol era cuestión de tiempo.
Borja, el mejor jugador del partido con diferencia, allanó el camino del triunfo. El centrocampista había asumido el liderazgo en el centro del campo y se multiplicaba en sus acciones. Le daba brío al partido en las jugadas de ataque y acudía en auxilio de Toni y Luismi cuando apretaban los visitantes. Borja aprovechó la falta de entendimiento entre Dorronsoro y Peña y rompió el empate en el minuto 27. Fue un alivio para el Valladolid, el gol que permitía al equipo despojarse de la presión y de esa ansiedad con la que se afrontaba el partido tras ver cómo se escapaban los nueve puntos en los tres duelos anteriores.
El 1-0 destrozó al Lorca. Había salido al campo con el objetivo de mantener el empate inicial y ese gol le obligaba a tirar del plan B. Pero a sus jugadores no se les vio en las inmediaciones del área local. Estaban muy ocupados en las trareas de contención ante un Valladolid al que el gol le dio alas. El fútbol seguía sin ser brillante en Zorrilla pero en algo más de diez minutos los blanquivioleta habían tenido otras tres ocasiones para ampliar la renta. A falta de espectáculo, había tres puntos en el zurrón y era lo que más importaba.
Pero la ventaja era mínima y el Valladolid no podía descuidarse. De hecho, un contraataque del Lorca en los primeros minutos de la reanudación volvió a dar paso a los silbidos desde la grada. Se mantenía la incertidumbre pese al 1-0 y el trabajo en defensa no invitaba precisamente al optimismo.
La tranquilidad llegó con el gol de Mata (minuto 60). El Pichichi del Pucela y de la Liga culminó un ataque con una acción de extraordinaria calidad. Esperó la salida de Dorronsoro, le regateó y después buscó el sitio idóneo para mandar el balón ante la presencia de los centrales. El 2-0 sonaba a triunfo y en las gradas llegó la euforia.
En plena fiesta, Hervías amplió la cuenta al transformar un penalti y Borja se ganó la gran ovación del público en una acción en la que parecía un sprinter. Era el minuto 89 y su carrerón en busca del balón recibió el merecido premio.
SIN ENCAJAR DIEZ JORNADAS DESPUÉS
LA INOPERANCIA DEL LORCA PERMITE ROMPER OTRA ESTADÍSTICA DESASTROSA. El Valladolid dejó ayer ante el Lorca la portería a cero, algo que no ocurría desde la jornada 9 (4-0 al Alcorcón). Uno de los aspectos en los que falla el Valladolid es en el trabajo de contención, lo que le convierte en uno de los equipos más goleados. Pero el hecho de terminar el partido de ayer con la portería a cero se debió, sobre todo, a la inoperancia del conjunto visitante, que apenas chutó.