Diario de Valladolid

El VRAC no tiene rival

Vence con autoridad (46-23) a la Santboiana y conquista su séptima Supercopa, sexta consecutiva / Los cambios de Diego Merino en la segunda parte refuerzan el potencial del equipo

Los jugadores del VRAC Quesos Entrepinares celebran el triunfo en la Supercopa ante la Santboiana, ayer, en Pepe Rojo.-J. M. LOSTAU

Los jugadores del VRAC Quesos Entrepinares celebran el triunfo en la Supercopa ante la Santboiana, ayer, en Pepe Rojo.-J. M. LOSTAU

Publicado por
Javier Álamo
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Campeón de campeones. La leyenda continúa. El VRAC Quesos Entrepinares fue el más grande al término de la pasada temporada y mantiene la hegemonía en el inicio de la actual. El equipo que dirige Diego Merino, vigente campeón de Liga, amplió ayer su palmarés al derrotar a la Santboiana. Los partidos de rugby son de 80 minutos pero la Supercopa le duró 50. Un ensayo de Nathan Paila y la posterior tranformación de Tomás Carrió colocaron el marcador de Pepe Rojo en 27-13. En ese momento, la superioridad del VRAC era por partida doble. Dominaba a su rival en todas las fases del juego y le superaba también ampliamente en el aspecto anímico. En el templo del rugby vallisoletano, y con más de 2.000 espectadores, la Supercopa era el fiel reflejo de lo ocurrido en el comienzo de la Liga. El equipo de Diego Merino ha ganado los cuatro partidos disputados y el último fue en Alcobendas ante uno de los gallitos de la División de Honor; el conjunto de Lewis Williams ha firmado un inicio desastroso con tres derrotas consecutivas y un triunfo ante Ordizia que le ha sacado de la zona baja.

El VRAC Quesos Entrepinares tuvo paciencia para ganar la Supercopa. El campeón no se inquietó cuando tuvo el marcador en contra, primero tras dos golpes de castigo a cargo de Albert Millán (0-6 en el minuto 9) y después merced al ensayo de Ragazzi y la transformación del propio Millán (10-13 en el minuto 23). El equipo vallisoletano igualó de inmediato el partido y se puso por delante merced a un ensayo de John Wessel Bell y los dos puntos posteriores de Álvaro Ferrández, que lanzó a palos tras la lesión sufrida por Gareth Griffiths en el minuto 17. El 20-13 al final del primer acto mantenía el partido abierto pero Diego Merino tenía en el banquillo jugadores de primerísimo nivel a quienes prefería reservar para el transcurso de la segunda mitad. El VRAC Quesos Entrepinares mantiene el bloque principal de la pasada temporada en su plantilla y los jugadores que han llegado este verano le otorgan un potencial mucho mayor. Un ensayo y la transformación en el minuto 50 ponían el punto final a la Supercopa. A partir de ese instante la única duda estaba en si la diferencia iba a ser muy abultada al término del encuentro.

La Supercopa que la directiva del VRAC Quesos Entrepinares trajo a Valladolid para dar una nueva satisfacción a sus seguidores estaba ya en el bolsillo. El juego veloz y demoledor dejaba a la Santboiana sin argumentos. Los hombres de Diego Merino seguían mandando en varias fases del juego y también eran poderosos a la hora de defenderse en las acciones de ataque del conjunto catalán. Cuando el VRAC saca a relucir su mejor repertorio, como ayer, las opciones del adversario son mínimas.

Los 30 minutos finales se convirtieron en una fiesta en Pepe Rojo. La Santboiana no bajó los brazos en ningún momento pero fue incapaz de frenar a un VRAC desatado y los aficionados lo celebraron desde las gradas con cánticos y palabras de ánimo a los jugadores que salían del campo y los que entraban en su sustitución. El VRAC Quesos Entrepinares sigue haciendo historia en el rugby español. Es el rey de la Supercopa. Ya son siete y las seis últimas consecutivas.

tracking