REAL VALLADOLID-ALCORCÓN (CRÓNICA)
Mata rompe el candado
El ‘Pichichi’ de la Liga abre el camino de la victoria (4-0) con un gol al filo del descanso ante la muralla que formó el Alcorcón

Mata consigue el 1-0 con este lanzamiento al aprovechar el fallo de Dani Jiménez, al que se le escapó el balón de las manos tras el centro de Ángel.-J. M. LOSTAU
Tumbar al Alcorcón en Zorrilla no resultó tan sencillo como puede reflejar el 4-0 final. El Valladolid estuvo casi toda la primera parte encerrado en una especie de laberinto y encontró al final la salida gracias a Mata, su máximo goleador y Pichichi también de la Liga. El partido se encaminaba al descanso con 0-0 en el marcador y un dominio infructuoso del Valladolid hasta que apareció el artillero blanquivioleta. Ángel centró muy pasado desde la banda izquierda, el balón se le escurrió a Dani Jiménez y Mata lo cazó y lo mandó al fondo de las mallas. Era el justo premio al equipo que con más ahínco había buscado la portería.
Las intenciones del Alcorcón se vieron de inmediato. A Julio Velázquez sólo le faltó poner el autocar entre el portero y la defensa. El Alcorcón afrontó el partido con clara intención, cerrarle al Valladolid todos los accesos al área. Y los hombres de Luis César cayeron en la trampa. El guión se repetía en cada jugada. El balón le llegaba a Ángel y el lateral, convertido en extremo, lo mandaba al área en busca de un remate de Óscar Plano y Mata. Pero los reiterados centros finalizaban casi siempre con despejes fáciles de los centrales, que ayer fueron tres. El entrenador del Alcorcón montó un dispositivo de contención que parecía una muralla: cinco defensas y por delante una línea de cuatro con futbolistas corriendo de un lado a otro para tratar de evitar que Toni y Míchel acercarsen el balón al área.
El plan le sirvió al Alcorcón hasta que apareció Mata. El Pichichi está mejor que nunca desde que llegó a Zorrilla, sigue jugando en su puesto natural y mantiene el olfato goleador que le convierte en el artillero de la Segunda División. Como buen cazagoles, Mata siguió con atención el desarrollo de la jugada y no perdonó tras el fallo garrafal de Dani Jiménez.
La segunda parte fue otro cantar. Julio Vélazquez pasó del plan A al B tras el descanso. El Alcorcón necesitaba un gol para empatar y el cerrojazo del primer tiempo desapareció. Los laterales estaban más adelantados y el trabajo en el centro del campo tenía más vocación ofensiva. Pero el Valladolid aprovechó ese paso adelante del Alcorcón y terminó firmando otra goleada. El balón rodó con más fluidez gracias a la excelente circulación de Anuar, mientras Míchel encontraba al fin esos huecos imposibles de ver en el primer acto. El 2-0, materializado por el propio Míchel al lanzar una falta -con la colaboración de uno de los jugadores que formaban la barrera-, fue el principio del fin para el Alcorcón.
La velocidad del Valladolid y el magnífico trabajo de Anuar desbordaron al rival. Había cambios obligados en el once titular blanquivioleta debido a las bajas por sanción de Luismi e Iban Salvador pero la realidad es que nadie se acordó del centrocampista. Anuar ya ha demostrado en numerosas ocasiones que puede tener protagonismo en el primer equipo. Lo malo es que sólo ha podido mostrarlo en los partidos de Copa y eso le ha impedido tener la continuidad de la que gozan otros compañeros. La ausencia de Iban Salvador se notó más, sobre todo en la primera parte, cuando más necesitaba el equipo abrir el cerrojo.
Los problemas del primer tiempo dieron paso a las facilidades del segundo. El 2-0 hizo añicos el plan de contención del Alcorcón y sirvió además para comprobar que su posición en la tabla -quinto por la cola- no es fruto de la casualidad. El conjunto madrileño no inquietó al Valladolid en ningún momento. Borja se bastó para cortar sus tímidos avances y Masip fue un espectador más durante muchos minutos. Los poquísimos remates a puerta salieron desviados o terminaron con el balón en las manos del portero sin necesidad de emplearse a fondo en ningún momento.
El Valladolid ofreció su mejor repertorio en los últimos 20 minutos. Mata pudo ampliar su cuenta con un lanzamien to picado que desvió Dani Jimémez pero finalmente acertó tras culminar una jugada de Gianniotas. El griego repitió el éxito del partido frente al Granada y aprovechó al máximo los poco más de cinco minutos que estuvo en el césped, primero con la jugada que finalizó Mata y después con un gol que llevó su propia firma.