AGUAS ABIERTAS
El reto de Poseidón
l fondista Alexis Rodríguez cruza a nado, a sus 54 años, el Estrecho de Gibraltar y se marca como próximos objetivos el Canal de la Mancha y la exigente UltraEbre

El ultranadador Alexis Rodríguez posa con el río Pisuerga de fondo.-PABLO REQUEJO
Una majestuosa barba blanca y un intenso romance con el mar. Con esta breve descripción, la imagen que se dibuja en la cabeza es la del esbozo de Poseidón, el rey de los mares. Sin embargo hay un nuevo aspirante al trono. Su nombre es Alexis Rodríguez, un nadador de raíces cubanas que parece entrenar en las aguas de la eterna juventud porque, a sus 54 años, ha sido capaz de cruzar a nado el Estrecho de Gibraltar. Un pulso ganado al mar... y no será el último.
Dos años después de reconciliarse con las natación, una pasión que dejó olvidada en sus años de estudiante en Cuba, Alexis ha vuelto con el depósito lleno de energía. En su currículum ya lucen galones como La batalla de Rande, la Miami Swim Marathon (en la que quedó tercero este año), el Ocean Man de Benidorm o Los 10.000 de Coruña, clásicos dentro de las aguas abiertas. Sin embargo, y a pesar de su envidiable colección de hitos, el nadador vallisoletano de adopción tenía un vacío. Le faltaba una de las Ocean Seven (las siete travesías más famosas del mundo: Gibraltar, Cook, el Canal de la Mancha, el Canal del Norte, Tsugaru, Molokai y el Canal de Catalina).
«Después de Rande pensé que estaba listo para una grande», confiesa Alexis, que vio en el sur de España «un reto de superación personal. Quería saber si era capaz de hacerlo». Así se plantó el pasado 10 de julio en Tarifa para enfrentarse a 16 kilómetros de un mar disfrazado de campo minado: «El mar tenía una fuerza cuatro en escala beaufort (con seis es imposible nadar). El oleaje y el viento era bastante molesto y seguido, nos acompañó dos terceras partes de la travesía», explica el nadador, que desvela el secreto del Gibraltar: «El quid del estrecho es nadar rápido para que las corrientes no te empujen hacia el Mediterráneo».
La llegada, después de cuatro horas de nado, a Punta Cires fue una experiencia inexplicable para el cubano: «Iba con la idea de que era una travesía más; un paso para hacer otras, pero una vez que lo haces te das cuenta de que es profundamente simbólico cruzar de Europa a África», reconoce.
La de Marruecos no es la última conquista de Alexis, que se enfrentará el 26 de agosto a la UltraEbre, una de las travesías más duras de España que recorre 31 kilómetros por el Ebro en lo que supondrá la prueba «más larga en cuanto a distancia, pero no en dureza», como explica. En cuanto a dureza, el mapa de Europa ya cuenta con una muesca más, una batalla naval más en su hoja de ruta: el Canal de la Mancha.
El nadador vallisoletano tiene en mente zambullirse en las aguas de Dover (Inglaterra) y dar brazadas hasta la costa francesa. Eso sí, el reto tendrá que esperar dos años en los que Alexis Rodríguez se preparará a conciencia. «Tengo que aclimatar los entrenamientos a las aguas frías», explica el nadador de largas distancias. No en vano, se mediría a una distancia superior a los 50 kilómetros en aguas frías y tendrá que acreditar antes de pedir su slot de participante el haber nadado durante seis horas en aguas de entre 14 y 15 grados de temperatura, un requisito al que se une el hecho de tener que nadar sin neopreno en las frías aguas entre el Atlántico y el Mar del Norte, algo que no preocupa al veterano: «Soporto bastante bien el frío», reconoce.
Mentalizarse a la idea de nadar durante más de 15 horas a esas temperaturas no será el único trabajo de preparación que tiene por delante Alexis Rodríguez, que buscará, además de las aguas del Pisuerga, cobijo en otras regiones frías como Sanabria. Puntos de partida para las nuevas conquistas del Poseidón del Pisuerga.