Diario de Valladolid

BALONCESTO

Del patio del colegio a la élite

La espectacular progresión del canterano Dani Astilleros le hace ganarse un hueco entre los elegidos para el nuevo proyecto del CBCiudad de Valladolid en su estreno en la LEB-Oro

Mike Hansen y Dani Astilleros junto al escudo de las ‘ardillas’ ayer en las oficinas del club en la Casa del Deporte.-G.VELASCO

Mike Hansen y Dani Astilleros junto al escudo de las ‘ardillas’ ayer en las oficinas del club en la Casa del Deporte.-G.VELASCO

Publicado por
Guillermo Velasco
Valladolid

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En tiempos en los que el producto nacional es escaso y brilla por su ausencia en el negocio del baloncesto, tiene valor el hecho de que un jugador salido y forjado en los patios de un colegio logre alcanzar la codiciada y para casi todos inaccesible élite. Ese es el caso de Dani Astilleros, el estereotipo de jugador no salido por generación espontánea, de esos de uno que salen uno cada mil o uno cada un millón como podía ser el caso de Fernando San Emeterio o más recientemente de Miguel González, sino el jugador hecho a sí mismo, aquel capaz de derribar cuantas barreras han salido a su paso a base de horas de trabajo, una autoconfianza a prueba de bombas y mucho, mucho deseo. Dani Astilleros es la tercera pieza del ilusionante puzzle del CBCiudad de Valladolid en su estreno en la Liga LEB-Oro la próxima campaña 17-18. Un jugador que con el sudor de su frente ha sido capaz de ganarse un sitio en el equipo bajo el exigente signo de la reconversión. Comenzó hace dos años con Iñaki Martín de ‘cuatro’, el pasado año evolucionó a la posición de ‘tres’, para la próxima campaña soñar con alcanzar o al menos acercarse lo máximo posible al ‘dos’, al escolta, siempre gracias al empeño y confianza de Paco García, sin lugar a duda su gran valedor.

Rodeado de su familia, Dani Astilleros era ayer presentado como nueva ‘ardilla’ para el proyecto en la LEB-Oro. El director deportivo del Ciudad de Valladolid, Pepe Catalina, daba valor a su continuidad. «Se ha ganado la renovación. Dani es un ejemplo del jugador hecho en los colegios de Valladolid. Tras la renovación de Sergio de la Fuente, Astilleros era nuestro segundo objetivo y la negociación no ha sido fácil porque barajaba varias ofertas de fuera. Es un jugador que confía plenamente en sus posibilidades y seguro que tendrá peso dentro de las rotaciones del equipo».

El alero vallisoletano acepta el reto de su entrenador de convertirse en un escolta. «Es un pasito y una vuelta de tuerca más. Es cierto que donde mejor me desenvuelvo es como ‘cuatro’ pero siendo realistas con mi altura (1,97) no puedo jugar ahí. Paco García ya me dijo que si quería llegar a algo tenía que salir de la posición de ‘cuatro’. Y aquí estoy, con muchas ganas de empezar», reconoció.

El nuevo contrato de Astilleros le traslada en cuerpo y alma al baloncesto, su pasión. Este año ya no compaginará su trabajo en Eisa y Envaser, a los que agradeció su confianza, para pensar solo en baloncesto como ‘profesional’, aunque tiene pensado preparar oposiciones a Policía y Guardia Civil.

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