FÚTBOL REAL VALLADOLID
Herrera sigue como interino
Suárez sólo confirma a su entrenador hasta el partido del sábado contra el Elche / «Iremos partido a partido», asegura / Una nueva debacle como la de Sevilla le costará el puesto

Carlos Suárez, cabizbajo y pensativo antes de su rueda de prensa.-J.M. LOSTAU
«Continúa Paco Herrera. El sábado estará sentado en el banquillo frente al Elche». La primera frase de la kilométrica rueda de prensa de Carlos Suárez (28 minutos) despejó la gran duda. El míster sigue. Pero irá pasando jornadas en forma de eliminatorias, como en Copa. Si se produce otro ridículo como el de Sevilla, ya no tendrá una red debajo y será destituido. La doctrina de Simeone cobra un sentido agónico.
«A partir de ahora lo que vamos a hacer es ir partido a partido, pero no el cholista que tan buen resultado le ha dado. Debemos hacernos perdonar la imagen dada en Sevilla y eso será cada partido hasta final de temporada».
El presidente defendió a sus jugadores y a Braulio pero fue más tibio con su entrenador, que ha perdido la conexión con la plantilla. Por eso el dirigente ve estéril en la actual tesitura hablar de metas como la promoción. «No buscamos otro tipo de logros más que hacer las cosas. El inicio de este proyecto era competir y dar una imagen digna del club al que representamos. Ése será el objetivo a partir de ahora».
Suárez confirmó el contacto el lunes con el míster. «Hemos tenido una reunión ayer, larga y bastante tensa. Hemos tenido una reunión con los jugadores, igual de larga y, si cabe, más tensa todavía. Y hemos tenido una reunión esta mañana con Herrera».
¿Por qué esa tensión? «Creo que debería aflorar absolutamente todo. Ha cambiado la dinámica positiva que llevábamos y se han reconocido cosas muy importantes en el vestuario. Por fin nos quitamos las caretas y nos dijimos las cosas a la cara. Nuestra actitud, profesionalidad y comportamiento no fueron los debidos y por fin, después de 17 temporadas, he visto una plantilla que ha dado un paso al frente y reconocido muchas de las cosas que estamos haciendo mal, y sus causas».
El presidente desveló parte de lo argumentado por los jugadores. «Dijeron que, desde el partido del Rayo, el único en el que han competido ha sido el de Alcorcón, y que el resto de puntos fueron inmerecidos».
¿Hay jugadores con la cabeza fuera de Zorrilla? «A los que puedan tener esa sensación, el grupo se lo dijo bien claro. Ya es hora de que dejemos de taparnos. Fueron honrados, sinceros y dieron un paso al frente. Confío en mis jugadores, en el entrenador y cambiaremos la imagen. Los creo y todos merecemos una segunda oportunidad. Lo fácil hubiese sido dejarme llevar por la ira del domingo y tomar la decisión que casi todo el mundo pide a gritos, pero podemos revertir esta situación».
La espina del Pizjuán sigue clavada. «Lo de Sevilla fue extremadamente doloroso y vergonzante. Lo llevarán sobre su cabeza. Probablemente nuestro filial no hubiese perdido de esta manera. Hemos caído otras veces 7-0, 7-2 o 6-1, pero fue producto de la valentía, ante rivales grandes, no un filial. No tuvimos actitud, no competimos, no peleamos, no metimos la pierna, no tuvimos intensidad, no fuimos un equipo... cualquier cosa que diga, se la dijeron ellos mismos, lo cual les honra. Tenemos los errores identificados».
El máximo accionista responde así cuando se le pregunta si en la continuidad de Herrera ha pesado la opinión de Braulio. «Ha pesado mi opinión. Para eso ayer estuvimos muchísimas horas, hasta bastante tarde por la noche, evaluando las cosas. Es una decisión profesional, abstrayéndome de mis sentimientos personales. Estoy convencido de que va a ser acertada. Soy el único que confía, incluso en mi casa, en que podemos jugar la promoción. La situación no se parece absolutamente nada a la del año pasado».
¿Ha perdido la fe en el director deportivo? «Tengo plena confianza en Braulio. La plantilla es la misma que cuando éramos quintos. El equipo lo hicimos él y yo. También participo en eso. Lo hicimos juntitos y juntitos lo sacaremos».
Del quinto al décimo puesto hay cosas que han cambiado. «Falta de humildad, de competencia, de tensión, creímos que estaba todo hecho y se vivía muy bien... Hubo un momento en que creían que ganarían sin bajar del autobús».
¿Hay sintonía entre plantilla y entrenador? Suárez regatea. La realidad es que cada vez es menor. «Si no la hay, está en lo que cada uno ha hecho. No es problema de sintonía».
Por último, el presidente asegura que la continuidad de Herrera no se debe a que no hayan encontrado un repuesto de garantías. «Conocemos perfectamente el mercado de entrenadores y no ha influido en nuestra decisión».