BALONCESTO - LEB PLATA - CRÓNICA COMERCIAL ULSA
Confirmación a pesar de las desconexiones
Un Comercial Ulsa intermitente se deshace sin problemas de un endeble CB Tarragona

Graham-Bell se cuelga del aro tras un espectacular mate-MIGUEL ÁNGEL SANTOS
El Comercial Ulsa Ciudad de Valladolid, el equipo aspirante a optar como poco a luchar por el ascenso a la LEB-Oro, está de vuelta. Tras los triunfos sobre Gandía y Lucentum Alicante ayer llegó el tercero ante un CB Tarragona impotente, errático y rácano que apenas pudo plantar oposición y que se mantuvo en pie por el empeño de su rival de pulsar una y otra vez el botón de desconexión.
Y es que aunque el conjunto vallisoletano logró una plácida victoria ante el conjunto catalán que le sirve para reafirmarse en puestos de playoffs, las facilidades y la endeblez de su adversario impidió que esas desconexiones continuadas activaran la palanca de peligro en algún momento. La diferencia de ambos equipos, era sencillamente abismal. Tarragona, temido en la víspera por su potencial anotador y su puntería desde la zona perimetral fue una caricatura de sí mismo con escopetas de feria en un partido de guante blanco para los vallisoletanos.
Apenas bastaron dos arreones para dejar el partido visto para sentencia. Apenas bastó con destapar la calidad innata que lleva dentro un jugador que lo tiene todo para llegar a los más alto en el baloncesto como es el joven canterano Miguel González (cuatro triples de cuatro) para dejar ‘tocado’ en su línea de flotación a un Tarragona que apenas pudo mantenerse en pie en buena parte gracias a la inspiración inicial de Outerbridge (lesionado en el tercer cuarto) y la brega bajo el aro de Torres, uno de los grandes baluartes de los catalanes en la victoria lograda en el partido de la primera vuelta disputado en Tarragona.
Lo demás, más de lo mismo. Wade-Chatman sigue en un momento muy fino de cara al aro (de nuevo fue el más valorado añadiendo 21 puntos) aunque siempre bajo la ley de la anarquía total y Sergio de la Fuente contra el mundo. El corazón, el enorme corazón y la lucha incansable del capitán y estandarte del Comercial Ulsa Ciudad de Valladolid tapan sus dosis de egoísmo concentrado en muchas acciones del partido que llevan a la desesperación no solo de su entrenador sino de sus compañeros.
Con el equipo al completo el equipo de Paco García jugó muy buenos momentos antes de echarse a dormitar. Y es que esas desconexiones en vez de matar el partido como era de obligado cumplimiento cuando el equipo gozó de rentas de hasta 24 puntos (68-44; minuto 28) sirvieron para otorgar vida a un CB Tarragona patético que en condiciones normales hubiera salido apaleado de su visita a Valladolid.
‘Los números no engañan’, la máxima de Paco García utilizada en más de una ocasión esta temporada, sirvió para demostrar por una parte que a la victoria se llega por el camino de la defensa dejando a su rival por debajo de los 70 puntos (ayer, 63). Y por otra que regalar minutos a jugadores del banquillo suele coincidir con esos momentos de zozobra que amenazan el futuro. Y como prueba el botón de recurrir al quinteto de gala en el tramo final de partido.