Diario de Valladolid

FÚTBOL HUESCA- REAL VALLADOLID (ANÁLISIS Y JUGADORES)

Carencias sin soluciones

Herrera es incapaz de cambiar el rumbo de un equipo que solo lanzó una vez / Sensación de conformismo desde el banquillo

De Tomás cae al suelo tras la entrada de Carlos David y ante la presencia de Íñigo López.-ARABA PRESS

De Tomás cae al suelo tras la entrada de Carlos David y ante la presencia de Íñigo López.-ARABA PRESS

Publicado por
J. I. Fernández

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Un equipo es el reflejo de su entrenador. El Valladolid de Mendilibar era todo garra, todo lucha, todo derroche, todo esfuerzo. El Valladolid de Miguel Ángel Portugal, la pasada campaña, era toda desidia, abulía y falta de intensidad. Pues bien, este Real Valladolid es un reflejo de su técnico Paco Herrera. 28 jornadas después, el extremeño no ha sabido trasladar la idea de juego que pretende.

Ayer, en Huesca, y ya van unas cuantas veces, se volvió a ver un equipo que, como su entrenador, lo único que trasmite es facilidad y conformismo. Herrera sacó pecho el pasado viernes en rueda de prensa y habló de jugar la fase de ascenso a Primera, pero para ello hay que ofrecer mucho más. Dar un paso hacia adelante. En definitiva, si quieres luchar por metas altas hay que atacar y en El Alcoraz, el Valladolid remató una vez a la portería rival, y solo dispuso de la ocasión de De Tomás. El resto, nada de nada. Ofreciendo una sensación de conformismo, indigna de un club que quiere estar en la elite la próxima campaña.

Todos los detalles ofrecidos por Herrera ayer incitaban a que se conformaba con el empate. La entrada al campo de Ángel por Sergio Marcos (por lesión) fue un canto a la cobardía. ¿Por qué no entró Jaime Mata que ha estado jugando toda la temporada como extremo? Tampoco ofrecieron más el resto de los cambios. Juan Villar está ya pensando en la próxima temporada y Drazic recibió ocho minutos de regalo tras la ‘pachanga’ de León del pasado miércoles. Una vez más, el equipo fue incapaz de tener chispa, desparpajo para evitar la caida.

Solo Pau Torres se salvó del ridículo. El gol que recibió el equipo blanquivioleta es el reflejo de la actitud de esta plantilla. El potente disparo de Carlos Akapo, donde nadie le presionó, se estrelló contra el poste, el rechace le llegó a un solitario David Ferreiro. Toda la plantilla, en especial Javi Moyano (desquiciado tras esa jugada), reclamaron un fuera de juego que por su mala colocación evitaban varios jugadores. Imagen de esperpento.

Este Real Valladolid carece de gol, carece de creación en el centro del campo (horrible el encuentro de Jordan) y la seguridad defensiva que hubo en tiempos pretéritos desaparece a las primeras de cambio. Carencias que su técnico sigue sin resolver cuando restan catorce jornadas para el final y el play off está cada vez más alejado. El ‘viejo’ Anquela le ganó la partida por completo, haciendo que su equipo no perdiera intensidad y sabiendo tapar las pocas virtudes del rival, como un férreo marcaje sobre Jose.

En otros partidos, el desparpajo de Jose o la calidad de De Tomás eran capaces de salvar los muebles pero no la imagen, en esta recta final de campeonato parece que ya ni eso. Ayer fue mala la actitud y lo más importante, el resultado. Herrera se sigue encomendando a las últimas diez jornadas, pero quizás sea tarde. Ymás aún cuando el equipo demuestra cada semana que en lo físico va de más a menos. Ayer, fue el Huesca el que encerró en los últimos minutos al rival.

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