RUGBY - CRÓNICA: ENTREPINARES - SILVERSTORM
La relatividad oval
Juan Carlos Pérez destaca el «gran paso» dado por su equipo, mientras que Diego Merino minimiza la importancia de la derrota al no ser decisiva

Pérez charla con Molpeceres tras el choque.-MIGUEL Á. SANTOS (PHOTOGENIC)
El color de un resultado depende desde el cristal desde el que se mire. La victoria del derbi se miró a través de un cristal blanquinegro que proyectaba optimismo. Cuando la derrota se veía a través de un tinte azul no todo se ve tan oscuro como puede parecer, atendiendo a las declaraciones de los entrenadores de uno y otro bando.
«Hoy hemos dado un paso grande», celebraba el entrenador del SilverStorm ElSalvador, Juan Carlos Pérez, tras la victoria de su equipo enPepe Rojo. «Ha sido un partido muy disputado en el que hemos fallado en muchas cosas en la primera parte, pero la segunda nos ha convencido que nuestro juego puede hacer daño a cualquiera, incluso a un gran Quesos», analiza.
El técnico chamizo puede sacar pecho y presumir de una plantilla que, una vez más, tiró de orgullo y físico para certificar una nueva remontada: «Sabíamos que íbamos a luchar hasta el final, aunque no fuera fácil. Este equipo lo ha demostrado una y otra vez y creo mucho en los últimos minutos de mi equipo por el físico, pero por la cabeza también».
Pérez destaca el valor del bloque en la victoria chamiza:«Estamos demostrando que somos un equipo y eso también suma. Era muy difícil, porque no estábamos jugando a lo que queríamos, pero había opciones»... y supieron aprovecharlas.
El entrenador delSilverStorm mostró su alegría por elensayo conseguido por Víctor Sánchez (tras dos meses lesionado) y alabó el papel de ManuSerrano a la hora de organizar la melé; dos pinceladas que ayudaron a remontar un partido que se había complicado en el primer acto, como reconoce el entrenador: «En la primera parte ha habido muchas expulsiones y muchas cosas raras que no nos han permitido hacer el rugby con ritmo que nosotros queríamos y lo que le podía hacer daño al VRAC».
En el otro lado del campo de batalla se encontraba elVRAC. El Quesos Entrepinares acabó tocado, después de ver cómo se escapaba un partido que tenía en sus manos, pero ni mucho menos hundido. El equipo de DiegoMerino perdió una batalla, pero no la guerra, como asegura el técnico vallisoletano.
«El vestuario está dolido, como es normal, porque pierdes un derbi, pero tienen que pensar que esto es Liga regular y que aquí es donde se puede perder partidos, no en los cuartos de final de la Copa del Rey o en semifinales o finales», explica.
Merino tiene en su mano la baza del pasado: «Intentaremos hacerles ver a los jugadores que son los mismos que perdieron dos partidos y han terminado primeros en fase regular en la primera vuelta. Creo que vamos a poder con todo esto».
En una semana negra para el VRAC, el entrenador lamenta que sus pupilos no hayan sabido «jugar en los momentos decisivos del partido. Estás 13 puntos arriba, intentas salir de tu campo, jugar una fase y otra fase y al final terminas rifando un balón, lo cortan y acaba en ensayo. A ti te daña moralmente y a ellos les hace crecerse», analiza.
Merino manda un mensaje alto y claro a sus jugadores: «Tenemos que ponernos las pilas. No puede ser que te vayas ganando de 13 y que seas tú el que arriesgue. Se nos ha escapado un punto y es doloroso», reconoce, al tiempo que lamenta que la cabeza no haya tenido en los momentos clave «la templanza para sacar el partido adelante», reconoce.
Merino se encuentra ante un vestuario poco acostumbrado a las derrotas que tiene que remar moralmente para volver a la senda del triunfo por la que caminaba este curso. El bache hubiera sido menos bache de no ser por la Copa: «Si no hubiéramos perdido el partido de Copa del Rey el vestuario estaría bien», admite el entrenador del VRAC que reconoce que ante El Salvador «la actitud ha sido muy diferente a la que vimos ante Alcobendas», concluye.