BALONCESTO - PONCE - CELTA (CRÓNICA)
Víctima del ácido láctico
Ponce vuelve a llegar asfixiado al último cuarto y encadena su quinta derrota consecutiva ante el Celta

Alejandra de la Fuente, defendida por la nigeriana Cecilia Okoye.-J.M.LOSTAU
.. Y Ponce volvió a tropezar en la misma piedra. La piedra de llegar al último cuarto con el ácido láctico desbordado. La falta de rotación en jugadoras catalogadas como piezas angulares dejó al equipo a merced de un rival que, lejos de hacer grandes florituras, se presentó en Valladolid tocado en su línea de flotación debido a su pobre bagaje (dos triunfos en siete partidos) en el arranque liguero. La americana Alyesha Lovett, con 37 minutos, y sobre todo Alejandra de la Fuente con 39 minutos y 10 segundos, acabaron fundidas. La primera, la gran referente anotadora del equipo, apenas apareció en el decisivo cuarto periodo. La segunda, con solo 50 segundos de descanso, acabó fundida y a merced de una prometedora cadete, Raquel Carrera, de tan solo 15 años que acabó mandando en ambas zonas.
Ponce vuelve a caer en el tramo final. Esta vez tras el descanso tan solo fue capaz de anotar 22 puntos, nueve de ellos en el último cuarto, una producción demasiado escasa ante un rival que aún sin haber encontrado su sitio y también con varias extranjeras en sus filas, acabó viendo la luz gracias al desparpajo de la joven Carrera.
El partido, muy igualado pero con muy poco brillo, posiblemente debido a la ansiedad de ambos equipos pasajeros de mismo furgón de cola de la Liga Femenina 2 con tan solo dos triunfos en siete partidos disputados, estaba condenado a decantarse del lado del que cometiera menos errores. Y aquí, los movimientos de banquillo y la dosificación de fuerzas jugaría un papel determinante llegando mucho más entero el Celta de Vigo.
A siete minutos para el final mandaba Ponce por 49-47. Cinco minutos después el marcador señalaba un 51-52 que no hacía realzar la espesura de ambos equipos minimizados por el cansancio. Una pérdida de balón de Alejandra de la Fuente elevó la desventaja a tres puntos (51-54) que significaba, como así fue, todo un mundo para in equipo sin capacidad de reacción.