BALONMANO
Al toque de corneta
El BM Aula debe esperar ante el Granollers a la segunda mitad para activar su mortífero contraataque a través del contragol / Arderius tira de galones y comanda la reacción

Silvia Arderius intenta armar el brazo ante la defensa de Gassama y Vizuete.-J.M. LOSTAU
El BM Aula Valladolid es consciente de que para sobrevivir necesita correr. No hay otro camino y más cuando su primera línea está diezmada por la ausencia de María Prieto O’Mullony. El galope parece ser su única razón de ser. Ayer lo volvió a demostrar en un partido trampa ante un KH7 Granollers que, aunque visitaba Huerta del Rey vestido de cenicienta como penúltimo clasificado, su balonmano rocoso y físico, iba a poner en serios aprietos a las vallisoletanas.
Sin contraataque las opciones del Aula minimizan sus opciones. Y el Granollers, conocedor del punto débil de su rival, apostó por ralentizar el juego con ataques estáticos al límite del pasivo haciendo especial hincapié en el balance defensivo. Así, el partido se mantuvo nivelado con un marcador muy corto (11-11) en comparación con los que se disputan en Huerta del Rey, con ventajas que nunca alcanzaron los dos goles. Dos estilos de juego totalmente contrapuestos en los que en los primeros treinta minutos imperó el de las vallesanas, con el freno de mano echado.
El conjunto de Peñas tuvo que esperar a la segunda mitad para activar su arma letal, el contraataque. Y lo tuvo que hacer a través del contragol, después del saque de centro tras encajar gol. Una manera, otra manera de galopar, de correr, de ser uno mismo. Amparadas en la paciencia, el BM Aula supo esperar su momento. Todo era una cuestión de encadenar dos o tres defensa consecutivas para abrir tierra de por medio. Y así fue.
Después de diez minutos de dura batalla (17-16), dos paradas de Lulu sirvieron para pasar del trote al galope. Así, el BM Aula, bajo el toque de corneta impulsado por una Silvia Arderius (7 goles) que tiró de galones a la que se unió la internacional Amaia (6 goles), la brecha en el marcador se abrió de una forma definitiva.
En un abrir y cerrar de ojos el equipo de Peñas se puso cinco goles arriba (22-17) que terminaron por dictar sentencia. La carga de la brigada ligera desarmaba por completo al hasta entonces batallador y ordenado Granollers, sujetado por el poderío físico de sus dos jugadoras de color Jabby y Gassama, autoras de siete goles.
Con el partido roto y con los dos tiempos consumidos por el Granollers, el BM Aula solo tuvo que aguantar la última embestida de su fiero rival para amarrar una victoria que refrenda las buenas sensaciones vividas en la última jornada en Valencia. Un triunfo vital para viajar a Málaga, donde hay viejas cuentas pendientes por saldar.