FÚTBOL - REAL VALLADOLID
En busca de calma
El Valladolid quiere resarcirse en Lugo de las dos derrotas consecutivas / De Tomás será titular, Jordán entra en la lista y Drazic sale / Herrera: «Somos el mejor equipo en defensa y medio campo»

Salvador tira a puerta ante Álex López y Jordán, en el amistoso contra el Lugo celebrado en Tordesillas.-M.Á. SANTOS
Hay inquietud, pero no nervios. Ni siquiera ha aparecido la tensión. Las dos derrotas consecutivas del Real Valladolid han frenado la euforia inicial, tan prescindible como el amago de depresión que parece instalarse en quienes viven al día.
Lo importante es cómo se siente la plantilla. Su entrenador cree que ha digerido el revés doble. «Espero que esté bien. A mí me ha dolido más la forma en que han llegado las derrotas que ellas en sí. La última es doblemente dolorosa por lo que sucede: una posesión del 70%, cinco posibilidades de gol claras y te hacen uno a balón parado al final», indicó Herrera en la rueda de prensa previa al choque de Lugo.
Un equipo tan bisoño como el blanquivioleta puede quedar tocado por esta racha de 0 de 6 puntos. «Como es tan joven, espero que crezca partido a partido. Respecto a lo otro, no lo voy a permitir. No con mano dura, sino por insistencia. Porque creo que son un buen equipo. Seguro que, con el tiempo, haremos las cosas muy bien».
Porque la urgencia aún no ha llamado a la puerta del técnico. «No quiero tener la necesidad de estar primero en la jornada 6. Lo que me preocupa es ver al equipo cada vez mejor».
Ayer hubo bronca durante el entrenamiento. No es la primera ni será la última de un entrenador profesional y vehemente. Pero, con la actual racha, las voces suenan más alto, aunque el míster sonríe al recordarle el episodio. «Cuando se me cruzan los cables... No habíamos empezado bien un ejercicio y había que decir: ‘¡Ehhh, buenos días, estamos aquí, trabajando!’. Cada entrenamiento hay que trabajar muy bien, no se puede perdonar».
El Real Valladolid aún no ha ganado a domicilio, pero Herrera huye de esa división. «No distingo entre jugar en casa y fuera. No valoro los partidos de otra manera. Hay que ir inculcándolo».
El presente se llama Lugo. Pero el pasado en forma de UCAMestá demasiado reciente como para enterrarlo. El míster reivindica lo suyo. «Somos el mejor equipo en defensa y medio campo. No por números, sino porque creo que es así. Pero arriba nos falta terminar. Fallamos demasiado y matamos al portero. En lo demás, somos un equipo fantástico».
El entrenador levitó sobre el fallo de Becerra en el gol universitario, para posarse en otra zona. «Antes de eso hay una situación que produce el error. Un balón desde el medio no lo puede rematar un hombre solo. Ésa es la situación que hay que valorar. Hay que tener seguridad en uno mismo, porque son situaciones fáciles».
Herrera sabe que Lugo es terreno de arenas movedizas. Nada que ver con el equipo romo que perdió en Tordesillas contra sus hombres. Quizá por eso el extremeño (Herrera se considera de esta región pese a nacer en Barcelona) aparca la revolución en el once. «No haré muchos cambios. Uno o dos. Puede entrar Raúl [De Tomás]».
Y da más argumentos para explicar por qué no rotará en este encuentro, como pensaba hacer. «Honesta y humildemente, pensé que ganaríamos el sábado. Entonces hubiese hecho más cambios en Lugo. Ahora creo que debo mantenerme firme y seguir dando confianza. Pienso que hay que consolidar piezas y mantenerse firme sobre una idea».
La gran novedad en la convocatoria es Jordán, que debía seguir de baja para este partido. «Como Villar, no está para 90 minutos. Éste igual está para 45 y Jordán, para 30». Quedan fuera Markel, Álex Pérez y Guzmán, convertidos en habituales descartes, junto a Marcos y... Drazic. Curioso lo del serbio, de titular a no convocado. Un golpe moral para un recién llegado.
El posible once lo forman Becerra en la portería; Moyano, Lichnovsky, Rafa y Balbi en defensa; Leão, Álex López y Míchel en la medular; con De Tomás, Jose y Mata en el ataque.