FÚTBOL. REAL VALLADOLID
Guitián vuelve con fuerza
e El central se reincorpora al grupo tras varias semanas de baja / Avisa de que el RealValladolid va a ser «un equipo difícil de ganar»

Guitán (dorsal 20).-E. M.
Para Alberto Guitián el tiempo de estar a la sombra se acabó. La fascitis plantar que le ha tenido al margen de sus compañeros desde el inicio de la pretemporada es ya una broma de mal gusto olvidada para el central cántabro, que ya pone sus miras en cubrir de hormigón la retaguardia del Real Valladolid de Paco Herrera.
El lunes completó en Melgaço el entrenamiento. El tiempo que se ha pasado lejos del balón y el césped le han valido al de Corrales de Buelna para observar y darse cuenta de qué pasta está hecho el nuevo Pucela. «La gente es joven, con muchísima ilusión, con muchísimas ganas de trabajar y seguro que vamos a ser un equipo muy difícil de ganar», entiende el defensor.
Aunque reconoce que es pronto para marcar un objetivo claro en el GPS, Guitián cree que hablar de luchar por el ascenso es de obligado cumplimiento a los pies del Zorrilla: «El Real Valladolid es un equipo de Primera y, como mínimo, tiene que plantearse estar en los playoff. Seguro que si seguimos con esta intensidad lo conseguiremos», entiende.
Los cimientos de ese rascacielos que es la Primera División los está poniendo con mimo y con cabeza Paco Herrera, que se está ganando el respeto de la plantilla, pese a la exigencia del trabajo diario: «Cada día que pasa estoy más seguro de que he acertado al venir aquí. Se ve en el día a día que el cuerpo técnico está más que preparado. Tiene mucha experiencia y va a sacar lo mejor de todos», asegura Guitián, que entiende como normal la dureza de los entrenamientos: «La intensidad que nos están metiendo es alta, pero hay que sufrir para luego agradecerlo en los partidos», remarca.
El jugador va empujando cada día en Melgaço a su fascitis hasta el interior de un armario donde olvidarla. La lesión, que le acompaña, desde la recta final del pasado curso, ha cortado la primera zambullida de Guitián en la vida social del vestuario, algo que lamenta el cántabro: «Dejas de compartir cosas con compañeros nuevos. Eso también te hace falta para hacer equipo y amistades con los compañeros y es una pena», declara el central, que reconoce que «tenía ganas de compartir los entrenamientos con el equipo. Por suerte, gracias a los fisios y los médicos del club, va mejor e intentaré que no vuelva a salir», concluye.