Torres, a punto de firmar
El portero suplente del Alavés llegará a Zorrilla para disputarle el puesto a Becerra pero sabedor de su rol secundario / Estaba libre tras finalizar contrato con el club vitoriano
Pau Torres, durante el partido entre Alavés y Lugo disputado en Mendizorroza la última temporada.-LALIGA
Isaac Becerra ya tiene compañero en la portería. De no mediar una sorpresa mayestática, Pau Torres será el otro arquero blanquivioleta para la temporada 16-17. Y posiblemente para alguna más, al igual que su colega de posición, que firmó por tres años.
El club lleva semanas negociando en secreto con el representante de Torres. En cuanto existió en Zorrilla la certeza de que el ascendido Alavés no pensaba renovar su contrato, la maquinaria pucelana se puso en marcha. No era una operación fácil. El efecto disuasorio de Becerra es muy poderoso. Todos los guardametas fichables saben que el badalonés es el llamado a ser titular y algunos han desestimado el ofrecimiento.
Torres no. Pese a algunos tira y afloja que han dilatado la operación por parte de su agente, en espera de algún equipo en el que tuviese más asequible la titularidad, ya ha decidido dar el paso. El meta cuenta con mucha seguridad en sí mismo, pese a que su papel esta temporada con el Alavés ha sido secundario. Una palabra que no significa residual.
La sombra de Pacheco en Mendizorroza era demasiado grande y sólo disputó dos partidos de Liga. Pero en los dos la armó, sobre todo en el segundo. Con el Alavés ya ascendido, fue titular en el encuentro que cerró la Liga, en Tarragona. El Nàstic soñaba con el ascenso directo (al que no hubiese accedido ni ganando, pues el Leganés venció en Miranda) pero no pudo pasar del empate. Y él fue el gran artífice de la igualada.
Su catálogo de paradas fue remarcable. Tanto, que LaLiga lo incluyó en el once ideal de esa última jornada. Todo un éxito para un jugador que podría haber acusado tanto la inactividad como el relajamiento de su equipo tras la meta conseguida. El otro encuentro que disputó fue en su feudo ante el Lugo y dejó la meta a cero. No es un portero de potencia pero sí de calidad técnica y reflejos.
En este Real Valladolid de la refundación en los valores, otro detalle ha sido capital para su fichaje. Torres es de los jugadores que hace vestuario. No sólo aceptó con mucha deportividad su suplencia en el Alavés sino que fue uno de los jugadores más queridos por la afición. Algo inusual para alguien con 180 minutos a sus espaldas. En Vitoria hablan de él como un futbolista que entrena fuerte, hace grupo, es alegre y jamás se queja.
Pau Torres Riba, su nombre completo, tiene 29 años. Nació el 4-6-87 en Capellades (Barcelona). El Real Valladolid contará por tanto con dos porteros barceloneses.
El próximo fichaje mide 1,82 metros, pesa 79 kilos y se forjó como futbolista en La Masia. Tras pasar por el Barça C y el B, en la temporada 08-09 firmó por el Terrassa, de 2ªB. Sólo jugó dos partidos. Como con el Alavés y con su siguiente equipo, el Sant Andreu, en el que pasó la 09-10.
En la 10-11 ya dio el salto cualitativo, aunque para ellos se tuvo que ir a Lepe. Con el San Roque, en Segunda B, jugó 36 encuentros, lo que le valió para ir el año siguiente el Ceuta, también de la categoría de bronce.
Con los caballa brilló lo suficiente, pese al descenso del equipo africano, como para volver cerca de casa. El Lleida, aspirante a recuperar la categoría de plata, acabó con sus mudanzas anuales. Allí se estableció durante un trienio (2012 a 2015) en el que sólo se perdió un partido de Liga. De ahí pasó al Alavés... y ahora casi pisa Zorrilla.