BALONMANO FEMENINO
La cancha maldita
El Aula cae frente al Atlético Guardés, un equipo al que nunca ha ganado en su feudo
Patricia Macías lanza en el partido disputado ayer frente al Atlético Guardés.-VALENTÍN G. GARIBAY
El Aula Valladolid no pudo sumar una nueva victoria en el último encuentro liguero lejos de Huerta del Rey en su visita a uno de los equipos más potentes de la liga, el Atlético Guardés. Las vallisoletanas prosiguieron con su particular calvario en el Pabellón de A Sangriña, donde nunca han logrado puntuar en la máxima categoría del balonmano nacional, y esta vez no fue una excepción. Las de Miguel Ángel Peñas acabaron cayendo en tierras gallegas por 32-27.
El encuentro comenzó equilibrado con alternativas en el marcador. Un intercambio de golpes donde pese a los esfuerzos de las locales, el Aula sabía aguantar a la perfección. Las embestidas de las pontevedresas eran contrarrestadas por el ímpetu y la calidad de las vallisoletanas que durante los primeros minutos no mostraban síntomas de cansancio después de los últimos duros partidos disputados y su falta de rotación en el banquillo.
Poco a poco y a medida que avanzaba el primer acto, las guardesas se iban encontrando más cómodas sobre la pista y en el ecuador de la primera parte mandaban por cuatro goles (14-10). Una ventaja que a la postre resultaría definitiva, ya que pese a los intentos de las vallisoletanas por acercarse en el electrónico de A Sangriña, un pabellón cuya enfervorizada grada ‘tiró’ de su equipo para llevar al Guardés a lograr una importantísima victoria que le garantiza acabar la temporada en tercera posición.
Pese al sacrificio defensivo que mostró el Aula en el segundo cuarto de hora del primer tiempo, las locales supieron manejar el partido y el marcador, y al descanso, las mandaban con más holgura.
Tras el paso por vestuarios, un ‘arreón’ inicial que pilló muy frío al equipo vallisoletano acabó por dinamitar la contienda. A los cinco minutos de juego de este segundo tiempo, las locales vencían por ocho tantos (22-14), un marcador que el Aula no pudo voltear pese a su entrega constante hasta el final y su gran despliegue sobre la pista.
Con el rumbo del encuentro marcado de claro color gallego, el Aula cambió su cara y poco a poco fue acercándose a su rival en el electrónico. Era ya algo tarde para
poder dar la vuelta al choque, pero pese a todo las de Miguel Ángel Peñas no tiraron la toalla. Con la balanza del lado local el partido iba avanzando hasta el final y el cansancio hizo mella en ambos conjuntos, más aún si cabe en las filas del Aula Valladolid que volvió a pagar muy cara su falta de rotación debido a las lesiones.