CAZA
Iturmendi busca el tercer mandato
El actual presidente es el único que hasta ahora anuncia su intención de presentarse a las elecciones en la Federación Territorial

Santiago Iturmendi, presidente de la Federación de Castilla y León.-L. FUENTE
La Federación de Caza de Castilla y León inició el 18 de marzo el proceso electoral para la elección de presidente a esta entidad deportiva que preside, desde hace 8 años, el burgalés Santiago Iturmendi Maguregui. El calendario electoral ya está en marcha y de hecho ya se han nombrado y refrendado, mediante el proceso democrático que establece la Federación de Caza de Castilla y León, a los delegados provinciales de caza en las nueve provincias de la Comunidad.
En todas las provincias han vuelto a ser ratificados quienes ostentaban el cargo de delegados, con lo cual no ha habido cambios. Únicamente en Soria no hubo acuerdo para relevar a José Manzano, que pretende dejar el mando por motivos personales, aunque cabría la posibilidad de que este delegado pudiera seguir al frente, al menos mientras estuviera como presidente regional Santiago Iturmendi, si es que el burgalés llega a ganar las próximas elecciones.
«El calendario se encuentra en la exposición de censos. Actualmente nos encontramos en el periodo de reclamación a los censos, por si alguien no estuviera de acuerdo con los mismos. El calendario también contempla que, una vez aprobados, se llevará a efecto la presentación de candidaturas a miembros de la Asamblea, que estará formada por entre 80 y 89 personas, entre miembros elegidos como tal y entre los distintos delegados provinciales, que son quienes en representación de los tres estamentos de la Federación, representantes de clubes, representantes de jueces y árbitros y representantes de deportistas serán quienes tengan el cometido de elegir presidente», señaló a EL MUNDO de Castilla y León el secretario general de la Federación, Eduardo Ibáñez.
«Estos asambleístas se eligen en función del número de licencias federativas y clubes que cada provincia aporta, correspondiendo a Segovia, por el número de licencias federativas que emite, y por la cantidad de clubes federados con los que cuenta, ser la provincia que más asambleístas aportará, con un total de 16, mientras que Salamanca, con tres, será la que menos aporte para el día de la asamblea extraordinaria de la que saldrá el presidente para la Federación de Caza de Castilla y León», añadió.
«Por el momento, no sabemos de nadie que haya presentado su candidatura, salvo el actual presidente, Santiago Iturmendi, que tenemos la certeza de que sí se va a presentar a la reelección, un puesto que, de alcanzarlo, sería el de su tercer mandato. Nuestra Federación cuenta en la actualidad con 15.854 cazadores y deportistas federados. Hemos llegado a tener 23.382 en el año 1997, pero la crisis y la falta de relevo generacional entre nuestros cazadores ha motivado que paulatinamente vayamos perdiendo masa social. Desde la entidad hacemos todo lo posible para que los cazadores de la región se adhieran a nuestro organigrama pero no es nada fácil sumar federados, dada la situación», indica.
La fecha para la Asamblea General será el 19 de abril, mientras que la Extraordinaria, en la que aunque no haya nada más que un candidato habrá que votar igualmente, será el 6 de mayo.
Santiago Iturmendi se presentará a la reelección del que podría ser su tercer mandato. «Mi intención, si finalmente soy elegido por la Asamblea, es permanecer al frente de la Federación regional hasta que se solucionan los problemas que desde hace unos años viene arrastrando la Real Federación Española de Caza con diferentes federaciones territoriales, entre otras la de Castilla y León. Nos tuvimos que desligar de la Española por no estar en absoluto de acuerdo con la forma de gestión que llevaba el entonces presidente nacional, Andrés Gutiérrez. La principal misión que nos encomendamos en este momento es la de tratar que la RFEC vuelva a unirse, que las federaciones territoriales que nos apartamos de la Española, un total de ocho, volvamos a integrarnos tras llegar a un consenso necesario para volver a ser una entidad fuerte, respetada y modélica, como siempre lo fuimos. Una vez alcanzado este acuerdo, me podré marchar tranquilo y dejaré paso a otro nuevo presidente al que no quiero dejarle ninguna patata que esté demasiado caliente y al que ayudaremos en lo que sea necesario».