Cae goleado en Anduva frente a un Mirandés más ambicioso (4-1)
El Valladolid hace el ridículo
El Real Valladolid volvió a mostrar su peor imagen, la de un equipo frágil, impreciso y nervioso. Esta vez lo hizo en Anduva frente a un Mirandés que le superó en todo: juego, ambición, velocidad y goles (4-1). La derrota hizo justicia a lo ocurrido durante los 90 minutos. El equipo blanquivioleta se fue al descanso con dos goles en contra y se hundió de manera definitiva al encajar el 3-0 en el minuto 67. Este paso atrás le supone perder tres puestos en la clasificación. Si hubiera ganado, ahora ocuparía la quinta plaza.