FÚTBOL. REAL VALLADOLID
Una vuelta en promoción
Portugal cumple 21 partidos de Liga, la mitad del campeonato, con su equipo como el tercero mejor desde que llegó / Suma 35 puntos, por detrás sólo de Leganés (42) y Alavés (37)
Portugal da una orden durante el partido del sábado frente al Llagostera.-J. M. LOSTAU
18 de octubre de 2015. El Real Valladolid cae ante el Llagostera en Palamós por 3-1. Los blanquivioleta han tocado fondo. El equipo está roto y en proceso de descomposición. Ni ataca, ni defiende, ni entiende al míster. La decisión no se puede aplazar más. Gaizka Garitano, noble, trabajador, pero ineficaz con su nuevo equipo, es destituido. Llega Miguel Ángel Portugal.
El míster burgalés cumplió el sábado una vuelta exacta al frente del equipo. 21 partidos en los que se ha enfrentado a todos los rivales. Su Real Valladolid no ha maravillado. Ni siquiera ha logrado encandilar. Muchas veces aburre. Cada vez que parece auparse, vuelve a resbalar. Ahora vive buenos tiempos con dos victorias consecutivas, pero nunca ha podido sumar tres.
Sin embargo los números derrotan a las sensaciones. En esos 21 encuentros que constituyen media Liga desde el desembarco de Portugal, el pucelano se confirma como el tercer mejor equipo de la categoría. Suma 35 puntos, producto de nueve victorias, ocho empates y tres derrotas. Lleva 28 goles a favor y 16 en contra.
Ese tercer puesto le colocaría como el mejor de cara a la promoción, con las dos eliminatorias (si llegase a la segunda) como local.
Sólo los dos primeros, Leganés, con 42 puntos, y Alavés, con 37, han sumado más desde que Portugal se sienta en el banquillo albivioleta. Equipos que lo anteceden en la tabla como Nàstic, Córdoba, Zaragoza, Oviedo, Osasuna y Alcorcón llevan un menor puntaje en este lapso de 21 encuentros.
Los dígitos que más destacan de la era Portugal son los del equipo a domicilio. Lejos de Zorrilla ha capturado 19 puntos de 30 en juego. Sólo ha perdido un partido, el de Gerona y por la mínima, ganando cinco y empatando cuatro, con 12 goles a favor y 6 en contra.
Unos guarismos para el ascenso, si no se viesen embarrados por su comportamiento como local. En Zorrilla el anfitrión se ha apoderado de 16 puntos de los 33 en disputa. Tres menos que a domicilio pese a haber jugado uno más en casa.
El míster burgalés sólo ha conseguido que el Real Valladolid gane cuatro partidos en feudo propio desde su llegada, empatando otros tantos y perdiendo tres, con 16 goles a favor y 10 en contra. Idéntica diferencia de goles como local que de visitante (+6) pese a llevar menos puntos y victorias en Zorrilla.
Restan doce partidos para saber si el conjunto albivioleta es capaz de mejorar aún más las cifras de un entrenador que siempre ha repetido que su equipo «estará seguro» en la zona noble.
Un remontada de diez puestos pero lejos del pasado
El gran logro momentáneo de Portugal se plasma viendo dónde cogió el equipo y adónde lo ha llevado hasta ahora. Lo tomó en puesto de descenso (19º), zona que no ha pisado bajo su mando, con 9 puntos recolectados en 9 partidos. Un 33,3% de los jugados. A sus órdenes los pucelanos, novenos, han logrado el 55,5%.
Sin restar méritos a nadie, parte de la resurrección se debe a la escasísima calidad de la Segunda División esta temporada. El juego es mediocre, los líderes se han ido sucediendo y equipos que mandaban han caído en barrena... y viceversa.
La pasada temporada, a estas alturas de Liga (30 partidos), Betis (1º) y Sporting (2º) llevaban 56 puntos y Real Valladolid (3º) 54. Todos ellos sería líderes en la actual con esas cifras, ya que el Leganés suma 53. Los mismos que atesoraban Las Palmas (5º) y Girona (6º). Que el sexto del año pasado sea como el líder actual es significativo, cuando la igualdad es a la baja.
Éste es el consuelo que le resta al Real Valladolid para culminar su escalada. Ser el tuerto en el país de los ciegos. Afortunadamente el ascenso se dirime como una oposición, donde no siempre triunfa el mejor, sino también el menos malo; y no como un examen, en el que fracasan quienes no lleguen al aprobado, sean cuantos sean.