Fútbol: Real Valladolid
Carril de esperanza

Timor saltó al campo de La Romareda el pasado domingo en sustitución de André Leão.-Photo-deporte
Crisis. Equipo sin identidad. Jugadores sin calidad. Zona de descenso a Segunda B. Cambio de entrenador. No se gana a domicilio. Frases que en los más de tres meses de competición se han escuchado hasta la saciedad. Pero si el Real Valladolid gana en la matinal del domingo (12.00 horas) se situará a tres puntos del que hoy es líder, Osasuna. Es la grandeza del fútbol o la igualdad que esta temporada reina en la Liga Adelante.
De ahí que los jugadores blanquivioleta sean conscientes de que el tren para engancharse de nuevo al principal objetivo vuelve a pasar por su casa. David Timor, que con la baja de André Leão regresará al medio centro, es consciente de la trascendencia del choque. «Ganando esta semana te metes arriba y te pones a tres puntos del líder, es un tren que hay que coger y más jugando en casa», analizó en rueda de prensa, e insistió en que este año «está todo muy ajustado».
El triunfo contra el Real Zaragoza, como es lógico, ha servido de bálsamo para la plantilla. «Después de ganar siempre tienes una semana mejor. Llevamos cuatro partidos sin perder con dos victorias y dos empates y quieras o no, anímicamente, se nota que después de una victoria siempre se está mejor», explicó. Timor indicó varios factores que se vivieron en La Romareda que hasta el momento no se habían dado en el equipo. «Las líneas estaban muy juntas, e iba todo coordinado. Tal vez sea eso lo que ha cambiado que ahora entendemos más lo que quiere el míster. La verdad es que el otro día, defensivamente, estuvimos muy bien y es la línea a seguir», aunque matizó que la actitud no ha cambiado, ya que ha sido «buena tanto con Gaizka (Garitano) como con Miguel Ángel (Portugal)».
El rival, Osasuna, es para el centrocampista un equipo que le recuerda al Sporting de la pasada campaña «con gente muy joven, gente de la casa con hambre, que juegan muy ordenados y corren muchísimo».
Respecto a la lesión que le mantuvo en vilo hasta la semana pasada (nadie se esperaba que entrara en la convocatoria) aseguró estar muy bien. «Ahora mismo no me duele. Después de estar dos semanas sin entrenar pensaba que podía acusarlo un poco pero me encontré bastante bien, aunque no descarto que el dolor vuelva». La plaga de lesiones que asola al equipo no es problema para el valenciano que confía plenamente en el resto de sus compañeros, pues «entre quien entre cuando sea y hagas los cambios que hagas, no se nota».
Todo hace indicar que Portugal apostará por él y Álvaro Rubio para el doble pivote. Los dos jugadores vuelven a coincidir. No le gustó nada la duda para saber si se siente cómodo en el campo junto al riojano. «Siempre me hacéis la misma pregunta. Ya he jugado con él y claro que me encuentro bien».