BALONCESTO
La fe mueve la montaña
El CBCiudad de Valladolid logra un trabajado triunfo en su histórico estreno en Pisuerga ante el bien armado Zornotza de Amorebieta

El recién incorporado Pablo Pérez intenta de forma acrobática una canasta ante la oposición de Mendía.-J.C. Castillo
El CBCiudad de Valladolid supo estrenarse a lo grande. En el primer partido de su corta historia en casa y con un equipo todavía en fase de reconstrucción (a los tres extranjeros que faltan se unieron las bajas de Jonatan y Miguel González, lesionados) fue capaz no solo de plantar cara ante un rival mucho más armado como era el Zornotza de Amorebieta sino que terminó noqueándolo a base de coraje, raza y capacidad de sufrimiento. Su bendita paciencia terminó aplacando la fuerza de un rival con más kilos, con más presencia, con más calidad pero con menos fe.
El Ciudad de Valladolid supo sufrir y sabiendo sufrir, sufrió menos. Su ímpetu inicial y la ansiedad de jugar el primer partido oficial en Pisuerga ante su afición le llevó a trazar de forma errónea una en la que cada uno parecía hacer la guerra por su cuenta víctimas del hambre y la precipitación. Esa aceleración contagiada en el rival como si de una epidemia se tratara ejerció de milagroso flotador en un electrónico que no permitió mayores ventajas que los seis puntos con los que se fue el Zornotza (23-29) al paso por el minuto 17. En poco o en nada se parecía el partido de ayer, mucho más trabado al jugado seis días antes en Cambados donde en aquella ocasión nadie, ni unos ni otros, optó por bajar el culo para defender.
Con la lección aprendida el Ciudad de Valladolid, debilitado por las ausencias, pareció conjurarse desde el principio por el oficio defensivo aunque tardó en rectificar la defensa hombre a hombre, donde Nikaloulou creó demasiadas desigualdades.
Fueron esas correcciones desde el banquillo amparadas por la paciencia, las que cambiarían el sino de un partido nivelado en el marcador (30-34 al descanso y 50-50 en el tercer cuarto). Porque el protagonismo de dos jugadores que salieron desde el banquillo, Pablo Pérez y ‘Jota’ de Juan, terminaron por romper la igualdad. El primero tras errar sus primeros siete lanzamientos. El segundo, cuando el equipo y el entrenador, se dieron cuenta de que no es un jugador solo para pasar el balón sino para asumir responsabilidades en defensa y en ataque. Y es que un triple de ‘Jota’ y dos tiros libres de Pablo Pérez sirvieron para abrir el melón y romper con la resistencia del Zornotza a dos minutos para el final. Ese 65-59 supuso el final del sufrimiento de un CBCiudad de Valladolid que parecía liberado de su apretado corsé inicial. La aportación del minimizado banquillo vallisoletano dio lustre a la batalla inicial planteada por Sergio de la Fuente y Davichu Ortega, empeñados como el Quijote en luchar contra molinos.
El equipo de Iñaki Martín, con el viento a favor y espoleado por un público totalmente entregado se hizo con una renta de 11 puntos (70-59 tras triple de Turi) que menguaría en un abrir y cerrar de ojos hasta el definitivo 72-69.