RUGBY
El equilibrio perfecto
Los continuos éxitos deportivos y la magnífica gestión económica convierten al VRAC Quesos Entrepinares en la gran referencia del deporte de élite vallisoletano

Tucconi, con la Copa, y sus compañeros del Quesos Entrepinares celebran el triunfo ante Cisneros en la Supercopa disputada el pasado sábado en Madrid.-LOF
El VRAC Quesos Entrepinares es el modelo a seguir por los clubes de élite vallisoletanos. En el aspecto deportivo y en el económico. Además de ser la gran referencia en el rugby español, como volvió a demostrar el pasado sábado al derrotar a domicilio al Cisneros Madrid en la Supercopa, el club demuestra año tras año que es posible competir al máximo nivel y finalizar la temporada con superávit.
El presidente, José Antonio Garrote, mantuvo la línea de su antecesor, José Luis Moral ‘Cano’, al producirse el relevo en la directiva. Conocía bien todos los entresijos del club ya que antes de dar el salto ejerció de vicepresidente y ha sido capaz de lograr el equilibrio perfecto que tanto anhelan los dirigentes de los clubes. «No hay ningún misterio. Se trata de no gastar más de lo que tienes, de no hacer lo que pasó en el cuento de La Lechera. No puedes estirar el presupuesto pensando que vas a contar con unos ingresos de un patrocinador si no lo tienes cerrado. El club estaba saneado cuando llegué a la presidencia. Cano lo hizo muy bien y las personas que estamos ahora en la directiva mantenemos esa forma de actuar que te puede permitir contar con un pequeño superávit».
Garrote no ha perdido el tiempo en lamentarse al comprobar la diferencia que existía en el reparto del dinero procedente de las administraciones. Los equipos de rugby han venido recibiendo bastante menos que otros clubes, incapaces a pesar de esas ayudas de salir a flote, como se ha visto este verano y el anterior con la desaparición de dos históricos del balonmano y baloncesto español. «Las subvenciones públicas han caído. Nosotros recibíamos mucho menos que otros.Llegué a decir que era increíble, insólito y hasta insultante esa diferencia. Hubo un momento en el que nos planteamos decir que no nos dieran nada. Estas ayudas tienen que subir de forma importante».
El reconocimiento de la Junta a los dos clubes de élite de Valladolid, VRAC Quesos Entrepinares y El Salvador, que recibieron el Premio Castilla y León al Deporte 2013, sirvió para que sus dirigentes viesen premiado al fin el trabajo que desempeñan. «El poco apoyo que tiene el rugby obedece a un problema de cultura. La Copa del Mundo que se está disputando ahora es el tercer evento más visto del planeta. Mucha gente no valora la importancia que tiene el rugby y los valores que transmite».
A falta de dinero en metálico, el Ayuntamiento de Valladolid ha realizado importantes reformas en las instalaciones de Pepe Rojo, aunque Garrote asegura que ha llegado un momento en el que se queda pequeño para acoger los entrenamientos y partidos de los varios cientos de chavales que integran las categoriores inferiores del VRAC y de El Salvador. «El rugby se desarrolla en los campos y Pepe Rojo necesita más reformas porque no caben todos los niños que lo practican», añade.
El excelente trabajo de planificación del VRACse ve plasmado también en el terreno de juego. La directiva apostó en el verano de 2013 por Diego Merino para dirigir al primer equipo. Fue una sorpresa ya que se trataba de un exjugador al que una lesión apartó de los campos. Era un entrenador sin experiencia, pero los números son apoteósicos: siete títulos en sus dos primeras temporadas, al que se suma el octavo, logrado el sábado en Madrid. «No me cansaré de alabar las virtudes de nuestro entrenador. Está realizando un magnífico trabajo desde la humildad, el futuro del club está en sus manos».