Diario de Valladolid

Fútbol: Ponferradina- Real Valladolid (Análisis)

Sin pizarra, ni cabeza

El equipo de Garitano se vuelve a romper en dos y sigue sin mostrar progresión / El cambio táctico tras la expulsión, sin efecto

André Leão despide al central Juanpe tras ser expulsado en el minuto 22 de la primera parte .-Luis de la Mata.

André Leão despide al central Juanpe tras ser expulsado en el minuto 22 de la primera parte .-Luis de la Mata.

Publicado por
J. I. Fernández

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La maldición de El Toralín sigue viva. Pero en esta ocasión no hay que echar la culpa a las meigas ni a los males de ojo, simplemente a los errores defensivos e individuales de un equipo que sigue dando la sensación de que no va a ser capaz de competir. Un equipo que tácticamente está mal distribuido y que se rompe en dos a las primeras de cambio. En tres jornadas, el equipo de Gaizka Garitano no ha destacado en nada con tres ‘onces’ diferentes. El entrenador vasco sigue sin saber emplear las armas de las que dispone para, simplemente, dar sensación de peligro.

Si hasta el momento lo único que se salvaba era el orden defensivo, en 20 minutos se rompió. La expulsión, justa, de Juanpe ofreció en bandeja el triunfo a la Ponferradina. El central pecó de inocente y dejó en inferioridad al equipo. Si bien es cierto es que en la primera amarilla comete falta por acudir en ayuda de Timor, que no estaba en su posición. La segunda es un error de infantil.

Curiosamente, tras la expulsión, la solución para el técnico vasco no estuvo en meter otro central, sino en seguir con los mismos, pero con Timor dando un paso atrás, otro más. Si la pasada semana, el ex del Eibar acertó con sus cambios tras la roja al rival, en esta ocasión, poco se entendió de sus modificaciones.

Otro ejemplo de la poca solvencia que se tuvo en esta zona fue el segundo tanto. Con Marcelo Silva en el suelo después de una nula cobertura de André Leão. Ayer se vio una pareja de centrales sin conexión. La versión de un Samuel en forma es más necesaria que nunca.

Como ya ocurriera contra Córdoba y Alcorcón, el eje del equipo, que son los dos medios centros, no generan juego y siempre dan el pase atrás. Ahora más que nunca, las esperanzas están puestas en un Tiba que es el único que puede cambiar el sino. El objetivo es hacer enlace entre el centro del campo y la zona ofensiva, algo de lo que hasta el momento se ha carecido.

Las únicas salidas de balón eran desde los laterales, con Hermoso y el debutante Moyano que cumplieron el expediente. En la zona del 9, da la sensación de que Rodri no volverá a ser titular en este equipo. Los pocos minutos que estuvo en el campo Diego Rubio ofreció la sensación de que le ha adelantado en la carrera por la titularidad.

Los únicos chispazos positivos los deparó un Guzmán muy batallador. De sus botas nació la jugada más clara que Juan Villar erró. Del 1-1 al 2-0. También se comprobó que cuando Oscar dio un paso atrás junto a Leão, el equipo cambió la imagen. Creación y contención. Dos factores que aún no se han dado en un mismo partido del Real Valladolid durante 90 minutos.

Solo durante un cuarto de hora el equipo engañó y fue lo que no es, por este camino no se puede decir que son favoritos, de momento habrá que luchar por encontrar un patrón de juego.

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