Al contraataque
Regreso al colegio
Los clubes necesitan directivos serios y responsables, que tengan siempre los pies en el suelo y que defiendan presupuestos razonables. La consigna es muy fácil: no se puede gastar ni un euro más del que se ingresa. Lo primero, y fundamental, es garantizar la continuidad del club, que sobreviva en la categoría que sea. Si algunos de los presidentes que han dirigido los últimos años al BM Valladolid y al CB Valladolid hubiesen sido más estrictos a la hora de soltar el dinero, el panorama actual sería muy diferente al que ofrece la cruda realidad. El club más representativo del balonmano local y provincial desapareció el pasado año; el de baloncesto lleva el mismo camino y el fin de su existencia puede producirse el próximo mes de septiembre. Es cuestión de tiempo.
¿Qué pasó con el dinero de las subvenciones que aportaban el Ayuntamiento, la Diputación y la Junta de Castilla y León? ¿En qué se gastaron los clubes la pasta por los traspasos de sus mejores jugadores? No existía ningún control. Las instituciones cumplían con su programa de apoyo al deporte de élite y los presidentes de los clubes miraban a otro lado cuando había que revisar el estado de cuentas. ¿Y los socios? ¿Por qué aprobaban una y otra vez el balance económico que les presentaban en la asamblea al final de cada temporada? Esos clubes han vivido muy por encima de sus posibilidades por la falta de responsabilidad de sus dirigentes y ahora pagan las consecuencias con la desaparición.
La creación del BM Atlético Valladolid gracias al cariño de un grupo de veteranos jugadores y directivos, conscientes de lo que suponía la pérdida del histórico BM Valladolid, y la presencia del BM Aula Cultural permiten que el balonmano siga muy vivo en Huerta del Rey, escenario de grandes gestas y de partidos intensos que son los que de verdad enganchan al aficionado. Aunque pierdas un partido, si te has dejado el alma tienes garantizada la asistencia y el apoyo de los espectadores en la jornada siguiente. Insinúan que el hincha vallisoletano, en general, es frío. Lo que nadie dice es que no exige triunfos heroicos, sólo pide esfuerzo en los partidos.
Otro grupo de entusiastas del deporte, y del basket en particular, han fundado este verano el Club Baloncesto Ciudad de Valladolid. Será el más representativo de la capital y de la provincia y tendrá en sus filas jugadores de la casa, de aquí.
Mike Hansen, su presidente, ha tenido una idea brillante al decidir que la presentación del entrenador, Iñaki Martín, tuviese lugar en el colegio donde comenzó a disfrutar del baloncesto, primero como jugador y más tarde en la apasionante tarea de entrenador. Es la forma de rendir el homenaje que tanto se merecen los centros de enseñanza, que son los viveros de los jóvenes deportistas.