Balonmano
El Atlético acaba con las pilas cargadas
Un gol de Alfonso de la Rubia en los instantes finales permite al conjunto vallisoletano cerrar la temporada con una victoria ante el Barakaldo, que pierde la categoría

De la Rubia intenta zafarse de la presión vizcaína-El Mundo
El Atlético Valladolid se encontró en el último acto de la Liga un partido no apto para cardiacos y vistoso para el espectador. Un gol verdugo de De la Rubia en el último suspiro permitió a los vallisoletanos afrontar el playoff en plena racha de victorias al tiempo que descendía al Barakaldo.
El Barakaldo metió mucha intensidad en el arranque, queriendo demostrar al Atlético quién se jugaba más en la contienda. Los vizcaínos gozaban de sus únicas ventajas en el primer acto, pero no acababan de escaparse.
Los hombres de Nacho González aguantaban el primer arreón y la sucesión de empates empezaba a ser la tónica habitual en un abarrotado Gorostiza. Los visitantes conseguían anotar desde media distancia, con Roberto Pérez, De la Rubia y Viscovich haciendo de las suyas, para permitir unas primeras rentas jugosas. Sólo faltaba apretar algo más en defensa ante un cuadro vasco que mostraba nerviosismo.
El Atlético controlaba el ritmo del choque. El engranaje castellano, a pleno rendimiento, logró rentas de hasta cuatro goles que se mantuvieron hasta el asueto (13-17).
En el arranque del segundo periodo los vizcaínos buscaron una salida explosiva, tras recortar distancias. Sin embargo, De la Rubia no estaba para bromas y con dos tantos consecutivos controlaban un 15-17 que prometía emociones fuertes. En un visto y no visto se volvía a la situación anterior (17-22). En los siguientes minutos se sucedían los goles de uno y otro bando, hasta que los visitantes acusaron la segunda exclusión de Källman. El marcador entonces se estrechó de forma vertiginosa. La tensión aumentaba y el 28-28 era señal de un final trepidante.
A falta de medio minuto, Piriz colocaba la última igualada. En la acción final, el más listo del encuentro, De la Rubia, supo leer una buena jugada para recibir como pivote y anotar a cuatro segundos para el final el gol que daba la decimonovena victoria del curso (33-34).