Club Balonmano Atlético Valladolid
Kallman genera murmullos
En apenas quince minutos de juego el nuevo refuerzo del BMAtlético de cara a la fase de ascenso demuestra la pólvora que lleva en su brazo / Laborioso triunfo ante el combativo Pilotes

El debutante Filip Kallman arma el brazo ante el Pilotes-P. REQUEJO
Con la fase de ascenso prácticamente atada el partido de ayer ante un rival anclado en tierra de nadie como era el Academia Octavio Pilotes necesitaba de nuevos alicientes. El primero llegó en los prolegómenos de forma emotiva con el reconocimiento por parte del club y la afición del BM Atlético a Lalo García, el ‘gran y eterno’ capitán del Club Baloncesto Valladolid tristemente desaparecido hace escasas fechas. El segundo aliciente ya en el partido, tuvo que esperar hasta 25 minutos con la entrada en el campo del espigado Filip Kallman. Cinco minutos, los últimos cinco minutos de la primera mitad, para destapar de forma efímera el tarro de las esencias. El nuevo refuerzo del conjunto de Nacho González, todo un ‘gigantón’ con respecto a sus compañeros de equipo y a sus adversarios, es la baza del deseo, un deseo que no es otro que devolver a la ciudad, por la vía rápida, los galones de la Asobal perdidos con la desaparición del BM Valladolid.
Pero no fue hasta la segunda mitad cuando Kallman logró lo que muy pocos generan en su primera intervención, el murmullo. Su tremenda planta y la pólvora que lleva en su brazo derecho sirvió para que Huerta del Rey hablara entre bastidores. Tres goles y dos asistencias al pivote, sin duda lo mejor, alimentan a primera vista, la esperanza de los que confiaron en él a pesar de que estaba olvidado en un club de su ciudad amateur tras desaprovechar varias balas en forma de oportunidad en la Asobal.
Con ese segunda aliciente el partido, espeso y marcado por el ritmo endiablado al borde del correcalles impuesto de salida por el Pilotes, ganó en interés. Un partido trabado en el que al BM Atlético le costó más de la cuenta despegarse en el marcador de un adversario correoso, con Silva y Figueirido de puntales, que no dudó en adelantar su defensa al borde del hombre a hombre (con vigilancia especial a Fernando) en busca de la sorpresa. Así, hasta el minuto 20 de la segunda mitad, coincidiendo con la entrada de Kallman, por fin una alternativa en la primera línea, cuando los locales acabaron con la resistencia osada del Pilotes.
De la Rubia como maestro de operaciones unido a la aparición de Rey en la portería, ejercieron de abrelatas para un BM Atlético que no supo aprovechar la inspiración de Grossi, olvidado durante muchos minutos, ni a Roberto en el punto fuerte.