Club Baloncesto Valladolid
¡Pequeñines sí, gracias!
Porfi Fisac plantea un partido sin pívots para noquear al combativo e incómodo Planasa Navarra / El MyWiGo se coloca 1-0 en el playoff

Rakocevic vuela entre ‘molinos’ con los brazos de Almazan, Moncasi y Bonhome-P. REQUEJO
El MyWiGo Valladolid, ese equipo de gladiadores hecho de otra pasta capaz de sortear cualquier obstáculo, por grande que sea, va camino de escribir un antes y un después en la historia del club. Con los bolsos vacíos pero con un corazón rebosante de ilusión clavó la primera pica en su batalla por el retorno a la ACB.
Y lo hizo, como siempre, desafiando a la lógica liderato por un estratega llamado Porfi Fisac capaz de mover sus piezas por el tablero como si de un clínic de dirección de equipo se tratase. El entrenador del MyWiGo supo recurrir a la inventiva para noquear en el primer asalto al incómodo Planasa Navarra, un conjunto que le superaba con creces en altura. ¿Y cómo lo hizo? Jugó sin pívots. Así de simple, así de osado, así de contundente. En el momento de la verdad, en el último cuarto, cuando el partido estaba más caliente, optó por jugar con pequeños... pero muy pequeños. Dos bases (Alvarado y Uriz), dos aleros (Montañez y Pino) y un ala- pívot (Sergio de la Fuente) se bastaron para poner la primera victoria en el casillero de una primera eliminatoria del playoff al mejor de tres partidos. Un victoria importante y necesaria para seguir creyendo en el ascenso y... para seguir soñando con cobrar algún día las seis mensualidades que ya se les adeuda.
La valentía de Fisac, sin tapujo alguno, se pudo ver ya en el cinco inicial al dar entrada al novel Astillero y a un peón cualificado como Uclés capaz de hacer un trabajo sucio tremendamente valioso. Con ese cinco revolucionario (con Pino,Stobart y el inconmensurable Uriz a su lado) la salida del MyWiGo asustó a su rival para endosarle un ilusionante 13-1 que hacía presagiar un plácido combate. Nada más lejos de la realidad porque la respuesta del Planasa Navarra, liderado por Servera y el añorado y a la vez llorado (al menos por Porfi) Moncasi, no se hizo esperar devolviendo el mazazo inicial (2-15) en un abrir y cerrar de ojos. Vuelta a empezar.
El segundo y tercer actos no modificaron un guión escrito con sinónimos de igualdad (36-35 y 49-44). Solo la inspiración puntual a cargo de Pino con dos triples consecutivos en plena fase de atasco ofensivo sirvió para despegarse de un adversario en el que los cortes por la zona del ‘gigante’ Moncasi hizo estragos unido al liderazgo de Servera letal para otorgar oxigeno a su equipo desde la línea de tres.
Pero llegó el momento de la verdad, el de la sabia inspiración, el momento de los ‘pequeñines’. Montañez destapaba el tarro de las esencias con un triple sobe la bocina de la posesión que sirvió para levantar al público de sus asientos y para marcar un punto de inflexión, un punto de deseo. Ese triple (52-49) dio paso a otro, igual de épico, para abrir una brecha que parecía definitiva (60-51) a tres minutos para el final. Pero el despertar del Planasa, de puntillas y sin hacer ruido, metió el miedo en el cuerpo a los locales (63-61 y 65-63) en el último minuto. Afortunadamente los navarros escogieron al peor hombre para llevarle a la línea de tiros libres. Uriz no falló y sus tiros regalaron el primer triunfo (68-63) junto a un rebote ofensivo del incansable Sergio de la Fuente