Real Valladolid
Timor el goleador
Sus cinco tantos le convierten en el tercer mejor realizador del equipo tras Óscar (13) y Mojica (7) / «Con el Girona metí 7 la temporada pasada y quiero superarlo», asegura

Timor celebra el primero de sus dos goles al Numancia-J.M LOSTAU
Timor no es nada timorato. En este caso la aliteración se convierte en un oxímoron, pues el valenciano porta el estandarte del carácter en un Real Valladolid -ya lo saben- un pelín frío. Y además marca goles. De puntillas se ha convertido en el tercer máximo goleador del equipo, tras Óscar (13) y Mojica (7). Sus cifras realizadoras se acercan a las de la pasada temporada con el Girona.
«Metí siete en Liga y uno en Copa. Este año llevo cinco en Liga y uno en Copa. Hay que superarlo. Siempre hay mediocentros que meten goles y es importante. Cuantos más meta, más ayudaré al equipo, aunque no sea mi faceta primordial», indica el centrocampista el día siguiente de firmar un doblete contra el Numancia.
Timor no oculta que su juego ofensivo florece con el 4-3-3. «Con él tengo más llegada y me puedo desenganchar un poco más. Nos da más libertad a los dos interiores porque sabes que está Leão detrás.
Pero la temporada pasada jugué muchos partidos con dos centrocampistas, en la posición de Leão, y también puede meter goles».
Las rotaciones iniciales de Rubi impidieron vislumbrar titularidades, pero desde que el míster asentó un once, él se ha convertido en titular habitual. «Vine para jugar. Sabía que no iba a ser fácil porque hay tres compañeros buenísimos en la misma posición. Ahora el míster confía en mí, estoy contento, pero hay que seguir un poquito más. Los que no juegan están apretando y se merecen jugar lo mismo que yo, o más».
Timor sale al corte, sin contacto, para llevarse el debate sobre el sambenito de su juego físico. «Me suelo llevar más de lo que reparto pero cuando lo hago se me ve, y así llegan las tarjetas, porque voy a las disputas de balón. Aunque no veo mi fútbol tan físico. En el juego aéreo voy bastante bien, pero me caracterizo más por tener el balón y tratar bien la pelota».
De lo individual, a lo grupal. El levantino agradece al míster su decisión de repetir once, excepto la baja obligada de Chica. «Nos refuerza la confianza. Otro entrenador hubiese cambiado a tres o cuatro jugadores y no hubiese pasado nada. Pero el míster confió en los mismos y se agradece».
Fue un cambio total respecto al partido de Sevilla. «No sabría qué decir. Allí no dimos la talla. Nadie. Pero un mal día lo puede tener cualquiera, aunque es complicado que lo tengan los once. El sábado nos sacamos la espina».
Pero el fútbol no es blanco o negro, más que cuando juega Alemania. «Después de una derrota la semana es siempre más complicada, pero ahí se ve cómo está el equipo de centrado. Ni después de perder en Sevilla éramos tan malos, ni tras ganar al Numancia somos tan buenos. Llevamos un buen camino y hay que seguirlo en las trece finales que nos quedan».
La inquietud de la afición puede residir en el comportamiento de los pucelanos a domicilio, tras los fiascos ante Tenerife y Betis. ¿Será el partido ante la Ponferradina, pegajosa y escarpada en casa, una prueba de fuego? Timor se revuelve.
«Prueba de fuego también pudo ser Mallorca. Veníamos de perder con el Llagostera y ganamos 1-5. Después fuimos a Santander y ganamos 1-4. Estamos capacitados para ganar en cualquier campo. Lo que pasa es que hay algunos muy complicados, y más al final. Todos los equipos se juegan algo. No será fácil para nadie ganar fuera».
El mediocentro cree que los cinco de arriba pelearán hasta el final. «Betis, Las Palmas y Sporting están muy fuertes. El Girona, que no tiene esa presión, puede aguantar».
Por último, pasa palabra como ex osasunista cuando se le comenta si vio alguna ilegalidad en su etapa. «Me extraña. Estuve allí y no pasó nada de eso. Pero prefiero no hablar. Estoy ahora centrado en el Valladolid y Osasuna no me interesa para nada».