Fútbol Sala

Regreso en el momento justo

Adri y Ofá vuelven a las filas de la Universidad de Valladolid, tras su mala experiencia en el Zamora FS, pletóricos de ilusión / El título liguero, objetivo a conseguir

Adri y Ofá posan en la Plaza Mayor tras su regreso-M. Á. SANTOS

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Javier Vaquero
Valladolid

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No se ha cumplido ni medio año desde que saltara a la palestra la noticia que anunciaba el fichaje de los vallisoletanos Adrián Morales y Sergio Wattenberg por el equipo de la Segunda División de fútbol sala, FS Zamora, y son muchas las voces que se han hecho eco y celebran por todo lo alto el anunciado regreso de los protagonistas al conjunto de la Universidad de Valladolid. Un anhelado episodio que llega a pedir de boca y en el mejor momento de una plantilla que navega viento en popa y a toda vela al frente de la tabla clasificatoria del grupo I de Segunda Nacional ‘B’ tras la disputa de las diez primeras jornadas.

La ruptura con el conjunto zamorano presenta varios motivos. «Al principio cuando empezamos parecía todo muy bonito, pero a medida que fueron avanzando las semanas se vio que el proyecto económico no era viable. Mejor irse ahora y no perder mucho dinero, que aguantar más tiempo allí y terminar perdiendo más dinero», explica Adri. Por su parte, Ofá asiente con un gesto las palabras de su compañero de viaje y habla, además, de la afinidad que existe con el vestuario vallisoletano. «A nivel de vestuario no hemos estado mal, pero la diferencia con lo que tenemos aquí es notable. Estás mucho más a gusto y juegas con tus amigos. Viendo el nivel que vienen demostrando, dan ganas de volver, luchar todos juntos e intentar el ascenso», manifiesta.

La experiencia en tierras zamoranas se ve de diferentes maneras. «Arrepentido del todo, no, pero sí decepcionado viendo como había otros posibles destinos a principio de temporada. Eliges estar cerca de casa y te das cuenta en poco tiempo de que no existen visos de futuro», opina Adri. Al ser la primera experiencia, Ofá, lo ve con otros ojos. «No me arrepiento, es una espinita que tenía clavada, jugar en Segunda División y ver que soy capaz de hacerlo. Aunque solo he estado media temporada, sí que he comprobado que puedo jugar a ese nivel. Me gustaría ascender con el equipo de mi ciudad», exclama.

La primera impresión transmite ilusión. «Es un conjunto muy unido, tanto dentro como fuera de la cancha. Además, se percibe que este año han arrancado con mucha ambición. Esperamos adaptarnos lo más rápido posible. Al no haber pasado mucho tiempo desde que nos fuimos, confiamos que no sea muy diferente y poder entrar en las rotaciones cuanto antes», exclaman.

Los protagonistas tienen una opinión del papel que podría desempeñar este equipo en un peldaño superior. «Es una Liga bastante igualada. Estando bien físicamente, con un poquito de suerte y viendo el nivel que hemos visto, sería muy factible no pasar apuros y mantener la categoría con comodidad», auguran.

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Llega el momento de dar el callo y aportar el granito de arena. «Confiamos dar mucha más solidez y contundencia. Ahora con dos jugadores más para dar cambios es más factible dosificar esfuerzos y llegar más frescos a los minutos finales de partido», esgrimen. El deseo final de los protagonistas apunta alto. «Ganar la Liga, ganar la eliminatoria del play-off de ascenso y subir con el Uni», concluyen.