club balonmano atlético valladolid
Victoria para creer
Liderado por Fernando Hernández, autor de 13 goles, el Atlético Valladolid logra reponerse a las bajas y defiende con éxito la segunda plaza en la difícil cancha del Academia Octavio

Fernando se dispone a chutar a portería ante el acoso de Batán-LOF
El Atlético Valladolid sumó un nuevo triunfo ante el Academia Octavio tras un partido que no resultó nada sencillo para los vallisoletanos. La victoria del equipo de Nacho González se sustentó en el oficio de sus jugadores y en la capacidad para sobreponerse a las tentativas de los vigueses por mandar en el partido, lo que pudieron hacer en pocas ocasiones. El Atlético Valladolid no sólo demostró tener mejor plantilla, sino también más experiencia y recursos para gestionar un partido que el Academia puso difícil.
De hecho, los quince primeros minutos resultaron muy nivelados, con alternativas y ataques contundentes por parte de ambos equipos. Los vigueses salieron con mucha fuerza y rapidez y abriendo el juego a los extremos superaban a la defensa vallisoletana, poniéndose incluso por delante en el marcador (7-6). Al Atlético Valladolid le costaba llevar la iniciativa pero con el paso de los minutos, ya en el ecuador de este primer periodo hizo valer su mayor calidad, personificada una vez más en Fernando Hernández que volvió a firmar un partido soberbio y a marcar las diferencias en los momentos más comprometidos. Un parcial de 0-3 obligó a Jabato a pedir el primer tiempo muerto (9-13).Tras un pequeño tirón, los de Nacho González abrieron una pequeña brecha y con cuatro goles de ventaja se fueron al descanso.
Las diferencias se fueron haciendo más evidentes en el segundo periodo, cuando al Academia se le acababan las energías y acentuaba sus fallos. El equipo local tuvo muchas pérdidas y eso invalidaba y penalizaba su juego de ataque. De la Rubia era otro de los destacados de los vallisoletanos, mostrándose muy certero en el lanzamiento.
A diez minutos del final, el Atlético consiguió la renta más amplia de siete goles (18-25), producto de que a los locales les costaba mucho defender al pivote del Valladolid. Sin embargo, los vigueses no se rindieron y unos minutos después lograron un parcial de 3-0 acercándose en el marcador (25-28), lo que obligó a Nacho González pedir un tiempo muerto. Pero ahí se acabó la resistencia del Academia Octavio, al que le volvieron a traicionar los nervios ante un Atlético que no cometió errores y que con un parcial de 0-3 puso la directa hacia el triunfo. Solo el arreón en los últimos minutos de los vigueses, logrando maquillar el resultado con otro parcial de 3-0, evitó una victoria más cómoda para los vallisoletanos que responden con firmeza en el segundo escalón de la tabla clasificatoria tras el Teucro.