Una llamada a la reflexión en Valladolid inspirada en Dante y Rodin
El artista Rafael Pablos presenta en Espacio Abierto un trabajo, 'Il faut réfléchir', en el que por primera vez en cincuenta años de trayectoria abraza el color

Rafael Pablos junto a tres de sus obras.
«No quiero que se interprete como una crítica, sino como una llamada a la reflexión... en todos los ámbitos», reflexiona Rafael Pablos en la sala vallisoletana Espacio Abierto, donde acaba de inaugurar la muestra Il faut réfléchir.
Seis meses después de que el MUVa le dedicara una retrospectiva al creador, en la que repasaba cincuenta años de trayectoria artística, Rafael Pablos (Cistierna, 1951) abraza ahora por primera vez el color para plasmar su propuesta, inspirada en Dante Alighieri y su Divina Comedia. «Se apoyó en los diferentes personajes de su época, en su visita al infierno: les encontramos en los diferentes siete círculos en los que se divide este», evoca el fotógrafo, que apela al espíritu crítico de la citada obra. Siglos después, a finales del XIX, Auguste Rodin recibió el encargo de realizar –con la colaboración de Camille Claudel– La Puerta del Infierno para decorar la fachada del Museo de Artes Decorativas de Francia. En ella aparecía El poeta, como figura central, conocido después como El pensador.
«Esa figura de Rodin siempre ha resultado para mi muy icónica», reconoce Pablos a este diario, que ya se servía de ella en una de las obras de su serie La montaña.

Algunas imágenes de la serie.
En Il faut réfléchir, Rafael Pablos juega solo con el collage. En esta ocasión deja a un lado la experimentación formal para centrarse en el fondo de la imagen.
«Creo que estamos en un punto crucial de nuestra historia. El pensador debería invitarnos a detenernos para reflexionar sobre temas muy urgentes que nos atañen a todos», plantea el artista ante su nuevo trabajo, que permanecerá en Espacio Abierto (c/ Alonso Pesquera, 4) hasta el 4 de julio. El dinero y la avaricia. El poder de los medios y de los viejos estamentos. Nuestra relación con la cultura y con la memoria de nuestros tiempos más oscuros...

Algunas obras de la serie.
En Il faut réfléchir, Rafael Pablos emplaza la figura de Rodin frente a Cuelgamuros o ante un monumento en recuerdo a quienes fueron llevados a un campo de concentración en Miranda de Ebro, durante la Guerra Civil. También frente a edificios militares, eclesiásticos, académicos... Templos, palacios, catedrales, ayuntamientos o enormes bloques de viviendas son ‘contempladas’ por un Pensador de Rodin, que, en lugar de Jesucristo, acapara las miradas de los apóstoles en un paso en León.