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El informe "urgente" por la suspensión del TAC en La Antigua pone contra las cuerdas la gestión de la Fundación de Cultura

La valoración del jurídico para justificar la función de Quasimodo, pedida "verbalmente", fue emitida 22 minutos antes de la primera actuación al darse cuenta que no tenía permiso de Patrimonio

La delegada territorial de la Junta desmiente que el Ayuntamiento o la FMC hayan enviado la documentación: "No hemos recibido nada"

El polémico espectáculo en la Antigua y en miniatura el gerente de la Fundación Municipal de Deportes, Carmelo Irigoyen

El polémico espectáculo en la Antigua y en miniatura el gerente de la Fundación Municipal de Deportes, Carmelo IrigoyenICAL / E.M.

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El espectáculo de Quasimodo en la iglesia de La Antigua de Valladolid no contó con ningún informe que avalara previamente el evento, pese a la protección patrimonial del templo, tal y como desveló este periódico la semana pasada. Los dirigentes de la Fundación Muncipal de Cultura mintieron cuando se escudaron en un documento previo para programar la actuación dentro del prestigioso TAC. Lo que hay es "una valoración urgente", informada por el secretario municipal, Óscar Macías Cuadrado, emitida sólo 22 minutos antes del espectáculo. En concreto a las 19.38 horas según ha podido saber El Mundo / Diario de Valladolid de fuentes municipales. No se sabe quién pide el informe y además, en sus poco más de dos folios, admite que la comunicación sobre lo que debe emitir el informe es de palabra. Es decir, desconoce la instalación y el uso que se va a hacer del templo por la compañía. Un informe "urgente" por la suspensión del TAC en La Antigua que pone contra las cuerdas la gestión de la Fundación de Cultura.

Literalmente, en los poco más de dos folios que ocupa el informe que han ocultado hasta este lunes, señala: "Se solicita valoración urgente si, a juicio de este técnico, se necesita autorización administrativa previa por parte de la Junta de Castilla y León para la representación de un espectáculo en el que se pretende utilizar puntualmente la torre de la Iglesia de la Antigua de Valladolid". Hasta la cuestión está mal formulada por quien lo haya hecho, porque se oculta quién lo pide y quién es el o la que se dirige verbalmente al jurídico.

La autorización no corresponde a la Junta de Castilla y León. Corresponde a la Comisión Territorial de Patrimonio, un órgano externo y heterogéneo, tal y como reconoce más adelante el jurídico municipal consultado. El desconocimiento que reina en la Fundación de Cultura evidencia la necesidad de andar con mentiras y embustes cuando saltó la polémica por la falta de autorizaciones.

Pero es que la propia compañía, la francesa Lézard Bleus, destapó el domingo por la tarde, una vez concluido el TAC, que el único pase autorizado, el primero, había sido previamente suspendido, algo que también ocultaron los responsables de la FMC, con su gerente, Carmelo Irigoyen, a la cabeza. "La tarde del 21 de mayo, en medio de los ensayos del espectáculo, la función fue cancelada y luego autorizada sólo 15 minutos antes de su inicio. Nos mantuvimos concentrados, nos preparamos a pesar de todo y el espectáculo finalmente tuvo lugar a las 20.15 horas, como estaba previsto, en la fachada de la iglesia", refleja el comunicado de la compañía, que se siente perjudicada por la suspensión. 

¿Quién canceló esa primera actuación? ¿Quién desautorizó esa cancelación? Son cuestiones que todavía no ha desvelado ni la Fundación ni el consistorio, arrollados por su propia espiral de mentiras desde que saltó la polémica, cuando lo fácil hubiera sido la transparencia y la verdad desde el primer minuto. Todavía tienen que aclarar todo lo que ocurrió entre las bambalinas políticas en el escenario del TAC, uno de los emblemas culturales de Valladolid, que se ha visto manchado por la gestión del consistorio y que pone contra las cuerdas la actuación de la Fundación de Cultura.

Pero es que el famoso informe, al que los munícipes y los responsables de la Fundación tratan de agarrarse como Quasimodo a las cuerdas de La Antigua, no le sirvió al alcalde, Jesús Julio Carnero, para permitir un segundo pase. Después del informe, lo que hizo fue desautorizar el segundo, el del jueves y suspenderlo. Es decir, no ofrecía ni la garantía ni la solvencia necesaria para mantener el espectáculo. Un informe a la carrera, no es lo más habitual que a esas horas de la tarde estén los funcionarios, que se exigía para que se diera la autorización. A la vista del mismo autorizaba el alcalde la actuación el miércoles día 21, tal y como desvelaba la propia concejala Irene Carvajal. Y era el propia regidor vallisoletano quien desautorizaba el espectáculo al día siguiente, jueves, al ver la actuación. 

Lo más llamativo del informe, a parte de algún párrafo ininteligible, es que para adecuar la justificación a lo que necesitaba la Fundación tiene que recurrir a la Real Academia Española (RAE). Señala al referirse a la Ley de Patrimonio de Castilla y León, del año 2024: "Sí se prevé, en cambio, la autorización de la Ponencia Técnica de la Comisión Territorial Cultural ante solicitudes de autorización de instalación de cualquier clase de publicidad así como cables, antenas, y conducciones aparentes en conjuntos históricos… Valoradas las atribuciones en el contexto del artículo, parece dar respuesta a actuaciones con un carácter permanente. La misma RAE define instalar como poner (algo) en un lugar de manera más o menos estable. La actividad que se pretende no parece tener cabida en esta definición ni, por ello, en la previsión del artículo mencionado". Es decir, el jurídico, además de una valoración técnica, se atreve a un análisis lingüístico de lo que establece la norma. Aunque siempre señala que "parece". Hasta en dos ocasiones dice "parece" en ese párrafo. Todo parece. Pero nada se certifica. Insólito el proceder del informante. Más peregrino no puede ser el argumento semántico de "estable" en el que se sustenta el jurídico para justificar lo injustificable. Más sin conocer al detalle ni la instalación ni lo que se iba a hacer. Informar de oídas y acomodar los argumentos más a las necesidades políticas que a la realidad.

La Delegación desmiente haber recibido la información

Conviene recordar que la propia Delegación Territorial de la Junta en Valladolid abría una investigación tras saltar la polémica al destaparse que no se había pedido autorización a Patrimonio. Pues bien, todavía este lunes, al menos hasta las tres de la tarde, la Delegación Territorial sigue a la espera de la información solicitada. No había recibido documentación alguna por parte del Ayuntamiento ni de la Fundación Municipal del Cultura, tal y como reconoce la propia delegada Raquel Alonso a este periódico.

Pese a que la concejala de Cultura, Irene Carvajal, asegura que la Delegación Territorial tiene el informe, la delegada desmiente que la tengan. "No hemos recibido nada", asegura a este periódico Raquel Alonso. 

Ni siquiera este informe en el que se señala que "el espectáculo va a utilizar de forma puntual la estructura de la torre de la iglesia al haber tendido un cable sobre el que se descolgará el actor. Dicho cable no está anclado a la torre ni ha hecho falta ninguna perforación". En las fotos del espectáculo sí se ve cómo el cable y las cuerdas rodean elementos de La Antigua como columnas de los ventanales.

Aunque bien es cierto que todo se hizo con premura y a la carrera para intentar justificar la negligencia de no disponer de la autorización del órgano competente en tiempo y forma. Autorización, que por otra parte, como también recoge el informe de urgencia, corresponde al titular de la iglesia, es decir, la Archidiócesis de Valladolid.

Es llamativo que se haga un informe jurídico de un asunto de tal trascendencia de oídas. Es decir, el técnico no analizó el expediente y el detalle de la instalación que requería La Antigua para el espectáculo de Quasimodo. Ni lo que se iba a hacer. La prueba es que el actor que da vida al célebre jorobado brinca en alguna ocasión sobre una gárgola. Esta parte también se les ha olvidado a los de la compañía contar en su comunicado de exculpatorio. Comunicado innecesario, porque nadie les cuestionó en ningún momento. Lo que estaba en cuestión es los permisos pertinentes en un BIC, que es el mayor grado de protección que alcanza un bien patrimonial en nuestro país. El informe urgente tampoco tiene en cuenta el grado de protección de La Antigua.

Visto el proceder de unos y el informe a la carrera no extraña nada que el gobierno municipal de PP y VOX acaben siendo arrollados en los tribunales en algunas de sus decisiones más trascendentales. Sin ir más lejos, la nueva ordenanza de movilidad, que está rehaciéndose tras el varapalo judicial, o el nombramiento de coordinador político de la Alcaldía, que también fue tumbado por la justicia. Como tampoco extraña que, tras ambas experiencias, el ejecutivo que lidera Carnero recurra a un experto jurídico externo para disponer de asesoramiento sobre la actuación del Ministerio de Transportes con la nueva estación sin contar con el respaldo municipal.

El PSOE pide la dimisión de Carvajal

Mientras el PSOE, que se había mostrado un tanto tibio en su crítica, una tibieza que se ve sobre todo en algunas áreas de gobierno, especialmente las que competen al concejal de Urbanismo, Ignacio Zarandona, pide la "dimisión" de la concejala de Cultura, Irene Carvajal. El concejal socialista en el Ayuntamiento de Valladolid Juan Carlos Hernández ha reclamado este lunes, durante el Pleno municipal, que la concejal de Educación y Cultura, Irene Carvajal, debe "dimitir por las mentiras y el atropello" que considera que ha cometido al respecto de la cancelación del espectáculo 'Quasimodo/Esmeralda' del TAC. La respuesta de la edil de VOX y teniente de alcalde no se hacía esperar, según Europa Press, y ha tildado de "inmundicia" la actitud de la concejal de Valladolid Toma la Palabra, Rocío Anguita.

En el apartado de preguntas a los miembros del Gobierno municipal, el concejal del PSOE ha aseverado que el alcalde "mintió" al decir que había un informe jurídico sobre la realización del espectáculo en la torre y los muros de la iglesia de Santa María de la Antigua aunque también ha asegurado que el informe se encargó "ex profeso la misma tarde del miércoles" cuando la obra "se suspendió y volvió a autorizar", algo que afirma que ha explicado la compañía francesa que representaba la obra.

Cabe apuntar que las declaraciones en las que Carnero hablaba de un informe jurídico datan del jueves, cuando ya se había decidido suspender la segunda representación del espectáculo.

Por todo ello, Hernández ha aseverado que la edil de Vox debería dimitir por "sus propias omisiones y negligencias" y por "culpar a la oposición", y de lo contrario el alcalde debería cesarla. "Y si era conocedor de estas mentiras y este atropello, debería dimitir", ha apostillado.

En su contestación, Irene Carvajal ha defendido que la "adecuación a derecho" del empleo de la Iglesia de La Antigua como escenario era "perfecta" y ha vuelto a atacar a la oposición, concretamente a Valladolid Toma la Palabra por "esconderse detrás de una plataforma afín para atacar contra una Concejalía sin importarle los daños colaterales ni la trayectoria de una compañía de artistas apolítica que con sus actuaciones ponen en valor el patrimonio de las diferentes ciudades".

De hecho, ha tildado de "inmundicia" que supuestamente VTLP quiera "saldar cuentas" con un gerente de la Fundación Municipal de Cultura, Carmelo Irigoyen, que fue nombrado durante la etapa del Gobierno municipal de izquierdas y "cuyo delito es seguir trabajando para Vox y para los vallisoletanos"; al tiempo que ha aseverado que la portavoz de VTLP subió a las redes unas fotos con unas sillas vacías antes de que comenzara un espectáculo del TAC para criticar la supuesta escasez de público.

Rocío Anguita ha podido hacer uso de la palabra por alusiones para defender que esas sillas estuvieron vacías durante todo el espectáculo.

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