La última cita con el cuento de José Ignacio García, ‘Donde siempre es invierno’
El autor, que hoy imparte una conferencia en Valladolid, reúne en un libro sus mejores relatos y un inédito antes de 'debutar' en la novela

Detalle de la portada del libro
Cuatro años después de publicar Algunas historias no sirven para escribir canciones de amor, José Ignacio García (1965) regresa al catálogo de Péñola Narrativa con un libro que aspira a ser, en palabras de la propia editorial, «el escaparate más concluyente que se ha exhibido hasta la fecha de la narrativa escrita» por el autor de Entre el porvenir y la nada. Se trata de Donde siempre es invierno, una recopilación de 17 relatos publicados a lo largo de los cinco últimos lustros por el escritor afincado en Valladolid –el primero, Las visiones de Toña, data de 1997–, más uno escrito hace unos meses.
Un libro, advierten, con el que el autor pretende firmar un punto y aparte como cuentista, toda vez que se encuentra ultimando el manuscrito de la que puede considerarse su primera novela, El vuelo de los delfines, que llegará a las librerías el próximo mes de abril de la mano de Valnera.
«Es una manera de cerrar una etapa larga. Desde que empecé a escribir, en 1997, siempre he escrito relatos. Allá por 2005, publiqué algo –Mi vida, a tu nombre; Los libros de Camparredonda– que la editorial llamó novela y Fernando Conde calificó de relato largo. Hace unos meses, José Antonio Abella me comprometió a que escribiera ya una y que la publicara con Valnera, probablemente la mejor editorial del norte de España. También notaba en los últimos tiempos que cuando escribía relatos las historias se me iban desbordando, alcanzando las 30 o 40 páginas. Por eso he querido hacer este punto y aparte, hacer una selección entre los más de 300 relatos que he escrito», explica el narrador en declaraciones a este diario.

Portada del libro
En Donde siempre es invierno aparecen relatos como Martín ‘Scrooge’, La vecina del pezón tímido, El secreto de su nombre o el ya citado Las visiones de Toña. También Los pacientes del doctor Abella, recientemente aparecido en un volumen, Hermanos en Benaiges, con el que Valnera ha querido rendir homenaje al autor de Aquel mar que nunca vimos, fallecido el pasado mes de julio. Un cuento con el que García, a caballo entre la realidad y la ficción, partiendo en buena medida de las conversaciones que mantuvo en su día con el escritor burgalés, imagina cómo fueron sus primeros cuatro años como médico rural en Bañuelos de Bureba, «cuando él no tenía ni idea de la figura de Antonio Benaiges».
«Aquí, aunque no están todos los que han sido galardonados, sí hay relatos premiados en diferentes certámenes, como El secreto de su nombre, y otros que aunque nunca participaron en ningún concurso han sido muy bien valorados por mis lectores», apunta el autor de La memoria de los crisantemos.
Por otro lado, el escritor, crítico literario y gestor cultural protagoniza hoy en Valladolid un nuevo encuentro del ciclo promovido por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua ‘El futuro está escrito’, que se celebrará a las 19.30 horas en la Biblioteca Pública de Castilla y León. «Es una conferencia en la que pretendo hablar de la cantera, del porvenir, de los escritores que vienen empujando fuerte. Y no son muchos los autores jóvenes en novela y cuento. Ese boom que hubo a finales del siglo pasado, cuando irrumpieron Vallecillo, Cuevas, Abella o De la Huerga, ya no se da. Y éstos hoy son el relevo necesario de los grandes nombres, de los Martín Garzo o Luis Mateo Díez», adelanta José Ignacio García, que habilitará un código QR para facilitar a los asistentes el acceso a medio centenar de autores de la Comunidad.
Abordará con mayor profundidad la obra de un puñado de ellos: Noemí Sabugal, Susana Barragués Sainz, Mar Sancho, Beatriz Alcaná, Alberto Rodríguez Torices, Luis Artigue, Rubén Abella y Alejandro Cuevas. «Con estos ocho autores busco ocho estilos muy diferentes en la forma de concebir la literatura. Con estos ciclos no dejo de sorprenderme, porque veo que aún se conoce poco a autores que ya tienen mucha repercusión. En ese sentido, este ciclo ayuda a darlos a conocer», celebra José Ignacio García.