LUZ CASAL
«Vivir es una aventura y hay que permanecer curiosos»
Sin olvidar sus clásicos, la intérprete gallega presenta hoy en el Estival de la UVA, en el Patio de la Hospedería de San Benito (22.00 horas), las canciones enérgicas, optimistas y reflexivas de ‘Que corra el aire’, su trabajo más reciente

-E. M.
Avanza el Estival de la UVA con una artista incombustible y versátil, de alma rockera, como Luz Casal, que en 2018 facturaba un disco enérgico por momentos, íntimo y poético, siempre reflexivo. La intérprete de clásicos como Ciudad sin ley, No aguanto más, Rufino, Te dejé marchar o No me importa nada presenta Que corra el aire, en el Patio de la Hospedería de San Benito a las 22.00 horas.
Pregunta.- ¿Es Que corra el aire uno de sus discos más personales? En esta ocasión firma la mayoría de los temas...
Respuesta.- No hablaría del más personal, porque todos mis trabajos lo son aunque cante en ellos canciones que yo no haya escrito. Cuando lo hago y, sobre todo, cuando las elijo es por algo: quizá me representan o quizá tengan una historia que me conmueve. Nada es casual. Así que no creo que el término personal sea el más adecuado, aunque sí creo que es uno de mis mejores discos.
P.– Canciones como Que corra el aire o Miénteme al oído hablan de renovarse, de ‘no vivir la nube de otra vida’... Toda una filosofía vital.
R.– No pretendo ser pretenciosa. Trato de no tener pudor en escribir, decir o cantar sobre aquello que me interesa. Si pienso que estamos aquí de paso lo digo y me aplico esa manera de ir por el mundo, de vivir un instante que no tarda nada en irse, porque no me interesa perder el tiempo. Siempre tengo la pretensión de reflejarme en lo que hago, porque es mejor decir lo que uno siente que aquello que no le corresponde. Jamás he cantado algo que me haya parecido un horror.
P.– En ese sentido, Días prestados habla de vivir el momento y, a ser posible, hacerlo desde los afectos. ¿Hoy se necesitan muchos ‘bandazos’ para ‘ver más claro’, como canta usted? ¿Nos olvidamos de lo importante?
R.– Eso es la vida. Se aprende haciendo y diciendo cosas que a veces no nos hacen otra cosa que daño. Es así. Vivir es una aventura constante, y en las aventuras puedes tropezarte, caerte y llegar a la cima antes o después de lo que pensabas. Caben todas las posibilidades, y lo que hay que hacer es permanecer curiosos y tener una actitud despierta.
P.– ¿En esa aventura, hay algo que a usted le quite las ganas de ‘apostar más alto’ como dice en Volver a comenzar?
R.– Esa es una canción de Conchita muy estimulante. Por más cosas ingratas que haya, siempre merece la pena luchar; se pueden sacar lecciones de las circunstancias más dramáticas.
P.– En ese sentido hay una canción, Lucas, que transmite optimismo pese a esconder detrás una historia tan dura como la muerte de un niño.
R.– Efectivamente. Pero cuando conocí a la madre de Lucas aprendí que se puede vivir con la ausencia de un ser querido, aunque perder a un hijo sea un dolor casi inhumano. Puede seguir estando presente esa persona, aunque ya no esté físicamente.
Ha sido una experiencia muy bonita llegar a esta historia, con esa amiga de Lucas, una compañera, que siendo tan pequeña era capaz de llevarle cartas a la tumba, cada cierto tiempo. Son cosas muy emotivas que verdaderamente significan mucho y ayudan a entender ciertos aspectos de la vida, sobre todo en relación a las pérdidas, porque llega un momento en que vamos perdiendo a nuestros mayores, que es algo para lo que nos vamos preparando, y sin embargo sigue siendo difícil asimilar que ya no vas a tener más un abrazo de tu madre o de tu padre. La canción está tratada con la luminosidad de alguien que sigue estando presenta a pesar de que se haya ido.
P.– ¿Cómo será su concierto en el Estival de la UVA? ¿Sonarán también sus clásicos?
R.– Claro que sí. Como es natural me interesa mostrarle a la gente lo nuevo, mi presente, pero sin olvidar que en mi repertorio hay temas que para mucha gente se hacen imprescindibles. Mi objetivo es darle gusto al público, así que esas canciones faro las canto encantada.