Borondo luce su obra para salvar un espacio artístico
El vallisoletano presenta su última creación, ‘Non plus ultra’, en una colectiva en la que se dan cita artistas y agrupaciones que han formado parte del proyecto expositivo del centro

Una imagen de la instalación de Borondo en Ex Dogana.-GIORGIO BENNI - STUDIO VOLANTE
El vallisoletano Gonzalo Borondo, junto a otra decena de creadores implicados en la causa, brinda estos días su arte por la pervivencia de un espacio en Roma: el centro de animación cultural Ex Dogana, ubicado en un espacio de arqueología industrial ferroviaria. Junto a colectivos y autores como Sbagliato, Domenico Romeo, Rub Kandy, Canemorto o Guido Gazzilli, protagonistas estos últimos cuatro años de algunas de las exposiciones allí celebradas, forma parte de la colectiva Monótono, organizada por Studio Volante.
Según informa la Agenzia Nazionale Stampa Associata (Ansa), Monótono se presenta como una «oportunidad preciosa para relatar este viaje», iniciado por Ex Dogana en 2015. Para ello, Borondo vuelve a levantar su última instalación, Non plus ultra, que ya se pudo ver a finales del pasado año en Ex Dogana previo paso por el Museo de Arte Contemporáneo de Roma, donde el vallisoletano realizó su producción a la vista de los espectadores.
Conviene recordar que el artista vallisoletano fue incluido en una publicación como The 50 most influential streets artists today (Björn Van Poucke y Elise Luong; Editorial Lanoo, 2016).
Se trata de un montaje de serigrafías sobre 52 láminas de cristal, de ochenta centímetros de alto por cincuenta de ancho, con impresiones por ambas caras realizadas por Arturo Amitrano, de 56Fili: de un lado aparecen, de forma parcial, columnas de fuste acanalado y capiteles delicadamente decorados; del otro lado, visto de espaldas, se repite la figura de un hombre desnudo, cubierta su cintura por un paño, con los brazos extendidos evocando la iconografía de la crucifixión.
Imágenes impresas y arañadas que aparecen, etéreas, ante los ojos del espectador, casi invisibles o a punto de desaparecer.
EN TORNO A LA FE
Non plus ultra, según ha explicado Borondo, pretende ser una reflexión en torno a la fe, en un momento en el que las creencias –políticas, sociales o religiosas– tienden a diluirse. «Trata sobre la idea del límite, sobre la sagrada necesidad del hombre de cruzar el umbral de lo conocido y de la lógica, de superarse», subrayan desde Ex Dogana. «Los límites espaciales impuestos por la obra son aberturas, son arcos. El límite atrae y rechaza, proyecta al espectador al infinito, entre perspectivas y reflejos, los símbolos transparentes que se fusionan y se pierden, se confunden en la multitud y se multiplican a través de las serigrafías, plantean las preguntas».
Borondo ha realizado una edición limitada de un art book –con una tirada de 100 ejemplares– en el que recoge bocetos, fotografías y otras referencias del proceso de creación de Non plus ultra.