El Carrión llama a creer en lo imposible con ‘Circo mágico’

Una imagen del ensayo general, ayer, en el Teatro Carrión.-ICAL
El Circo mágico llegó ayer al Teatro Carrión de Valladolid para quedarse hasta el fin de semana. Un espectáculo para toda la familia de Productores de Sonrisas, los creadores del Circo de hielo.
«Hay mil y un personajes que harán las delicias de los espectadores, y no sólo de los más pequeños», advertá hace meses en declaraciones a Europa Press su director Suso Silva (Premio Nacional de Circo 2003), responsable de recordadas producciones como El circo de los horrores, que también recaló en su día en Valladolid. Con Circo mágico, dijo, se puede disfrutar de un mundo «muy entrañable, cálido y entretenido», con el objetivo de que «no nos olvidemos que somos seres únicos e irrepetibles».
Con la obra, el teatro se convierte en un auténtico planetario, plagado de estrellas y constelaciones, habitado por seres de luz, elfos, hadas, faunos, unicornios y un narrador de excepción, El Árbol Mágico, un árbol druida de más de cinco metros de altura.
«Tiene un mensaje muy bonito y es que aquellos que creen en la magia son capaces de verla», ha asegurado el mago Manuel Feijóo Aragón, cuyas peripecias sirven de hilo conductor del espectáculo, en el que se dan cita más de 30 artistas llegados de las mejores escuelas de circo de todo el mundo.