El ‘Olmedo Clásico’ vuelve con su edición más variada
Atalaya, Ron Lalá, Noviembre Teatro, la CNTC, El Temple, Morboria, Nao d’amores o Corsario llevarán a escena a una decena de dramaturgos de Francia, Inglaterra, Italia y España
Germán Vega, Esther Pérez, Lucía García, Alfonso Centeno, Jesús Julio Carnero, Carmen Vaquero, Mar Sancho, Benjamín Sevilla y Luis Antonio Gómez.-ICAL
Con el estreno a cargo de la compañía Vértice de Las mujeres sabias, la penúltima burla de Molière a una sociedad cínica y castrante, alzará el telón de su decimotercera edición el ‘Olmedo Clásico’, el Festival de Teatro Clásico en la Villa del Caballero, que se desarrollará entre el 13 y el 22 de julio.
Las voces de hasta una decena de clásicos resonarán en los escenarios de la Corrala del Palacio del Caballero o en el Centro de Artes Escénicas: Shakespeare, Calderón, Lope de Vega, Agustín Moreto, Bartolomé de Torres Naharro, Baltasar Gracián, Goldoni, José Zorrilla y hasta Miguel de Cervantes conformarán una de las ediciones más variadas que se recuerdan en Olmedo.
«El cuarto centenario del nacimiento de Moreto y el quinto de la publicación de la Comedia Aquilana de Torres Naharro han ayudado a llevar a escena a unos autores que no son tan representados como otros», celebró ayer Benjamín Sevilla. «Siempre se busca la variedad, tanto de géneros, como de épocas y autores, pero el único criterio que prima para la selección es el de la calidad», apuntó Germán Vega, codirector del ‘Olmedo Clásico’ junto al anterior.
Calidad. La que guardan unos versos imperecederos y la de quienes deberán proyectarlos al público. Y ahí está el saber hacer de reconocidas compañías e intérpretes como Chete Lera, dando vida al Otelo de Clásicos Contemporáneos; como Noviembre Teatro, con su elenco estable con Daniel Albadalejo, Arturo Querejeta o Isabel Rodes a la cabeza, llevando a escena el drama inmortal de Lope de Vega; como Marcial Álvarez y Pepa Pedroche recitando a los grandes del Siglo de Oro a las órdenes de Helena Pimenta; como un Premio Nacional de Teatro como Atalaya, estrenando un Rey Lear que tomará el cuerpo de Carmen Gallardo; o como formaciones veteranas del renombre de Teatro del Temple, decidida a mostrar que no hemos cambiado mucho desde la publicación de El criticón, y de Morboria Teatro, con su apuesta por recuperar un texto tan olvidado como De fuera vendrá quien de casa nos echará.
No faltarán dos compañías de la tierra, referentes en cuanto al dominio del verso como la vallisoletana Corsario, con el Traidor de Zorrilla, y la zamorana Nao d’amores, con la ‘fantasía’ del padre del teatro clásico español Torres Naharro. Tampoco una experiencia inédita en Olmedo, como la que brindará Los Números Imaginarios para llevar a escena durante cuatro horas un Hamlet que requerirá de la participación del público.
«Es un programa bueno y variado, muy superior a su presupuesto (230.000 euros), que siendo menor al de otros festivales ofrece un nivel parecido», reivindicó Vega, que aplaudió la generosidad de cuantos participan y colaboran con el certamen. «Lope de Vega o Tirso no inventaron puentes, ni medicinas, pero crearon mundos que nos hablan del nuestro», proclamó el catedrático de Literatura, convencido de que los «clásicos sirven para la mejora del hombre», antes de recordar cómo localidades como Almagro han crecido gracias a la cultura.
Valoraciones
«Este es un teatro de calidad, fiel a sus orígenes», advirtió el presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, durante la presentación del programa. «Queremos ser un festival abierto a todos los que quieran disfrutar del teatro», afirmó Alfonso Centeno, alcalde de la localidad. Carmen Vaquero, vicerrectora de Comunicación y Extensión Universitaria, destacó por su parte su capacidad para «acercar el teatro a la sociedad», constituyendo un estímulo desde «facetas interdisciplinares». Mar Sancho, directora general de Políticas Culturales de la Junta, subrayó los «componentes diferenciales» del ‘Olmedo Clásico’, como sus jornadas científicas –que, como explicó Germán Vega, reunirán a medio centenar de profesionales en torno a ‘El teatro del Siglo de Oro en la era digital’–, su curso de interpretación actoral –impartido por Esther Pérez Arribas, sobre escenas de La mujer por fuerza, de Tirso–, y la generación de nuevos públicos con su programación familiar. «Tiene un valor añadido», advirtió Luis Antonio Gómez: «El valor de la convivencia, al ser capaz de aglutinar a personas de orígenes muy diversos», abundó el subdelegado del Gobierno.