EXPOSICIÓN en el archivo municipal ‘mi exclusivo nombre de poeta’
Un encuentro ‘de papel’ con josé zorrilla
El Archivo recrea la faceta más íntima y la cara pública del escritor a través de 124 piezas

-ICAL
Una primera edición de Don Juan Tenorio y otra de Traidor, inconfeso y mártir, cartas manuscritas, la partida de bautismo, el testamento, ediciones originales o fotografías. Son algunas de las 124 piezas que desde ayer y hasta el próximo 30 de abril se exhiben en el Archivo municipal de Valladolid que permiten descubrir la cara pública y la faceta más íntima de José Zorrilla. Una muestra que se enmarca dentro de los actos conmemorativos del bicentenario del nacimiento del universal escritor y que propone un recorrido por su vida y obra a través del hilo conductor de la autobiografía poética que escribió con motivo de su ingreso en la Real Academia Española en 1885, ocho años antes de su muerte.
Mi exclusivo nombre de poeta. Zorrilla. 1817-1893 pone al alcance de los visitantes documentos donados por la viuda, los herederos y los amigos de Zorrilla y que recrean la cara pública y la faceta más íntima de Zorrilla.
Su infancia en Valladolid, su formación, su gran etapa creadora en Madrid, su exilio voluntario en París o su regreso a España convertido en gloria nacional. Pero también sus difíciles relaciones familiares, sus amores, su sentido del humor, sus contradicciones o su enorme popularidad.
«Reaccionario o portador de ideas avanzadas, poeta arcaico en su propio tiempo o precursor de movimientos novecentistas. Objeto de opiniones encontradas, no hay duda de que Zorrilla, con todos sus defectos, es nuestro poeta más grande del siglo XIX», celebró ayer el alcalde Óscar Puente durante la inauguración.
Y buena prueba de ello, son algunos de los documentos que se exhiben en paredes y vitrinas de la sala que recuerdan los actos de su coronación en Granada como poeta nacional o su multitudinario entierro, así como los homenajes que después de su muerte le rindieron en Madrid o en su ciudad natal.
También la muestra reúne la correspondencia que mantuvo con escritores, amigos o políticos como con la duquesa de Medinaceli, a la que le relata sus impresiones sobre su coronación, o con Ramón del Busto, a quien le confiesa sus dificultades para vender sus obras.
Especial significado tienen los manuscritos y borradores de poemas -algunos inéditos- que Zorrilla gustaba de regalar a sus amigos y los recuerdos de su etapa mexicana como una invitación a un concierto en el Palacio Imperial o un documento que recoge su nombramiento como oficial de la Orden de Guadalupe firmado por Maximiliano I, emperador de México.
Completan estos fondos otros de procedencia municipal, entre los que destaca, por su significado, el acta de la reunión en la que el Ayuntamiento adoptó cuatro decisiones de gran trascendencia nada más conocer el fallecimiento del poeta en Madrid: reclamar su cadáver para cumplir la voluntad expresada en su testamento de que sus restos mortales descansasen en su ciudad natal, procurar que el monumento que el Ateneo de Madrid proyectaba construir se instalase en Valladolid, adquirir la casa donde nació para instalar en ella un museo y cambiar la denominación de la Acera de Sancti Espíritus por la de Paseo de Zorrilla.