ESTRENO ABSOLUTO DIRIGIDO POR ANTONIO ÁLAMO
‘El pintor de Batallas’se sube al Calderón
Pérez-Reverte cede por primera vez los derechos de una de sus novelas para ser llevada al teatro

Alberto Jiménez y Jordi Rebellón, ayer, durante el ensayo general en el Calderón de ‘El pintor de batallas’.-J. M. LOSTAU
La vida y la muerte, el amor y la hostilidad, la supervivencia y la derrota, la guerra, la conciencia, los recuerdos o el desengaño. Todo transcurre en un pequeño espacio, una torre vigía enclavada junto al mar, en una cala llamada Arráez, que fue refugio de corsarios berberiscos y cuyas paredes están cubiertas por una enorme pintura. Será en esta atalaya donde se producirá el encuentro de dos hombres, a priori desconocidos, pero que quizá el azar o el destino ha unido en una historia crucial para el resto de sus vidas.
La historia fue escrita por Arturo Pérez-Reverte en el año 2006 bajo el título El pintor de batallas. Ahora, diez años después, el dramaturgo Antonio Álamo la sube a los escenarios con Jordi Rebellón y Alberto Jiménez como protagonistas. Su estreno absoluto tendrá lugar este viernes en el teatro Calderón de Valladolid con un testigo de excepción, el propio autor de la obra que, por primera vez, cede para el teatro los derechos de una de sus novelas.
Jordi Rebellón es Andrés Faulques. Un fotógrafo de guerra que tras treinta años de ejercer la profesión y desengañado e insatisfecho con su existencia, decide refugiarse en una torre que se alza sobre un acantilado para pintar su última foto. Aquella que no pudo hacer en la contienda y que edifica sobre sus propios recuerdos.
Haciendo un símil futbolístico, el actor no dudó en calificarla ayer como una obra «de Champions League» por la intensidad y calidad de sus textos. También su compañero de reparto, Alberto Jiménez, coincidió en destacar la relevancia de una historia marcada por la «magnífica batalla dialéctica» que se establece entre los protagonistas.
Jiménez es Ivo Markovic, un soldado croata que luchó en la guerra de los Balcanes y a quien Faulques retrató durante el asedio de Vukovar. Su rostro -el rostro de la derrota- dio la vuelta al mundo.Finalizado el conflicto bélico, Faulques, refugiado en su atalaya, recibe su inesperada visita. A partir de este encuentro comienza a desarrollarse una historia en la que los dos personajes «se juegan su propia vida, su propia supervivencia».
Aunque pudiera parecer que la guerra es el argumento principal que sostiene El pintor de batallas, Antonio Álamo apunta que la historia va mucho más allá de un mero conflicto bélico. Es una obra «profundamente ética y humana» que aborda un abanico de temas interconectados con «historias de hombres»ya que las guerras «no se combaten solo con armas» y en la que el espectador juega un papel decisivo. «La obra aborda temas que nos atañen a todos y de los que no podemos mantenernos al margen. Los dos buscan quién es el culpable de los horrores de la humanidad».
Una historia de víctimas y verdugos, un «duelo a muerte que pone ante nuestros ojos una serie de dilemas morales casi irresolubles», reflexiona Álamo, quien confiesa que esta obra, a la que califica como un «thriller metafísico», le impactó desde el primer momento que cayó en sus manos.
Así, El pintor de las batallas explora sobre la crueldad, la maldad, la conciencia humana, el azar, el amor, el caos, las convenciones sociales o la indiferencia.
El estreno absoluto tendrá lugar este viernes (20,30 horas) y repetirá función mañana sábado a la misma hora y el domingo a las 19,30 horas.