Diario de Valladolid

POLÍTICA

El silencio sepulcral del PSOE en el caso Izquierdo

Los líderes de la formación hacen escasa o nula referencia al presunto acoso sexual de quien fuera uno de los principales cargos del partido en Valladolid y en Castilla y León

Javier Izquierdo y Carlos Martínez Mínguez en una foto de archivo.

Javier Izquierdo y Carlos Martínez Mínguez en una foto de archivo.E. M.

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

No hay herramienta tan útil como la hora de la verdad para retratar las actitudes y las aptitudes de cada uno, sobre todo de aquellos que ostentan la representación de los ciudadanos. Lo que dicen o lo que callan en el momento oportuno les saca la foto. En el caso del PSOE autonómico y provincial, esos retratos conforman un peculiar ‘mapa del silencio’ que se va haciendo más sonoro a medida que pasan los días. Ocurre en cada suceso de corrupción, en cada noticia de acoso sexual, en cada evidencia de machismo, baboseo abusador o puterío grabado en audio de los miembros otrora intocables del partido.

El último caso que ha caído como un chaparrón en el PSOE de Castilla y León, más todavía en el de Valladolid, es el del presunto acoso sexual de Javier Izquierdo, un hombre que lo fue casi todo en la formación política. Un escándalo que se suma a los otros tres que conoció la opinión pública en esta misma legislatura por corrupción, abuso de menores y violencia machista. Este último ya ha sido juzgado, y los otros dos permanecen en instrucción.

El de Izquierdo viene a ser la gota que colma el vaso, porque no es un militante cualquiera. Tras pasar por el cargo de secretario general del PSOE de Valladolid y ser concejal en la ciudad del Pisuerga de 2007 a 2015, donde ejerció como portavoz del Grupo municipal socialista, fue procurador en las Cortes de 2015 a 2018. También diputado por Valladolid, delegado del Gobierno en Castilla y León... Todo un currículum en el partido. Ahora, que era senador y secretario de Estrategia y Acción Electoral dentro de la Ejecutiva federal del PSOE, sus compañeras le han colgado otra medalla, como a tantos otros miembros de su formación: la de presunto acosador sexual.

La pestilencia del caso ha disipado la opinión de los miembros más preclaros y considerados del PSOE. Solo han salido a la palestra, y para decir muy poca cosa, los que no han tenido más remedio. Todo generalidades con muy poca sustancia.

El ministro de Transportes y secretario general provincial de la formación política, Óscar Puente, dijo algo en esa línea en respuesta a este periódico. En una entrevista publicada el pasado domingo, Puente asegura que ante sospechas de acoso sexual como la de Javier Izquierdo el partido debe hacer «lo que está haciendo, esclarecer los hechos y tomar las medidas que correspondan en función de su naturaleza».

Eso sí, remarca que estos días ha estado de viaje en China, lo que «no facilita precisamente que hablemos de este tema con la calma que requiere el asunto», y se guarda una valoración más prolija para cuando haya podido departir con el susodicho.

Ana Redondo, presidenta de la Comisión Ejecutiva Autonómica, que a la vez es ministra de Igualdad, no ha tenido más remedio que decir algo, pero echa balones fuera todo lo que puede y dijo este lunes: «El machismo es estructural, es la cultura secular, y desde luego no es exclusivo del PSOE». Eso sí, remarca que su partido hace lo que tiene que hacer, y habla de que la «convicción» de los gobiernos progresistas es «avanzar en igualdad y no consentir dar marcha atrás contra el abuso y la violencia machista».

El secretario general del PSOE autonómico y futuro candidato a la presidencia de la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez Mínguez, es otro de esos cuyo cargo preeminente ha obligado a decir algo. Tampoco fue mucho en las primeras horas, generalidades y vaguedades: «No podemos mirar hacia otro lado. El machismo es estructural y nos interpela como partido. Tolerancia cero es actuar: prevenir, proteger y reparar a las víctimas».

Este lunes afinó un poco más haciendo referencia al caso, aunque dudando sobre la inocencia o culpabilidad. Ya no está tan claro aquello de ‘yo sí te creo’: «La vinculación de Izquierdo con el tema de los abusos habrá que verlo y habrá que ver cómo se deriva ese expediente», apuntó. «Pero es verdad que el hartazgo y el asco que generan situaciones de corrupción ética o económica dentro del Partido Socialista no ayuda», reconoció.

Eso sí, también aprovechó para entonar el ‘y tú más’: «Lecciones de las mujeres, todas; de la derecha y la ultraderecha, ninguna», señaló. Se había referido antes al caso, sin nombrarlo, mencionando con cuatro palabras «estos momentos tan dolorosos». Momentos que son «de catarsis, puntos de inflexión que nos obligan a reforzar mecanismos, a revisar culturas internas...» dijo, antes de enumerar una larga retahíla de medidas que el partido tiene intención de tomar, las mismas que repite desde hace tantos años: «Mejorar la prevención, garantizar canales seguros de denuncia, protección y reparación inmediata de las víctimas».

De ahí para abajo las comparecencias son cada vez más ambiguas. El secretario de organización del PSOE de Castilla y León (PSOECyL), Daniel de la Rosa, asumió este lunes que los casos de acoso «pasan factura» a su partido pero apeló a la «confianza» de los votantes, sin explicar de qué se le acusa a Izquierdo. Aseguró que la formación no va a «escurrir el bulto», sin decir cómo, aparte de anunciar unos «cursos de igualdad y feminismo» para los cargos institucionales y orgánicos del partido. Por lo demás, defendió que ante los últimos casos conocidos, como el de Javier Izquierdo, el partido actuó de forma «inmediata, rápida y diligente».

Solo «retuits»

Por su parte la vicesecretaria general autonómica, Nuria Rubio, se ha limitado a retuitear, desde que se conociera el caso Izquierdo, la comparecencia de Mínguez en la que habló del machismo y la «tolerancia cero». Pero nada más. El resto de sus mensajes critican la sanidad, celebran la reunión navideña con la «familia socialista» de la localidad palentina de Villamuriel de Cerrato y retuitea sobre la trama eólica. También ensalza, con un retuit, los afamados fisuelos de la localidad leonesa de Villablino, con motivo de la celebración de una feria monográfica. Se trata de un postre tradicional del valle de Laciana elaborado con harina, leche, huevo, levadura y sal. Sobre el tema de Izquierdo, nada de su puño y letra.

Parecidos son los asuntos de actualidad para la vicesecretaria general de la comisión ejecutiva provincial del PSOE de Valladolid, Patricia Gómez Urbán: retuitea unas palabras del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre el acoso y lo rotundo que es el partido en tomar medidas, y repostea a la secretaria de Igualdad del PSOE y delegada del Gobierno en Valencia, Pilar Bernabé, que retuitea a su vez una comparecencia de la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, en la que asegura que «faltar el respeto a las mujeres y sostener comportamientos machistas es incompatible con ser socialista». Nada más sobre el asunto desde la tarde del jueves, 11 de diciembre, cuando se conoció el marrón. Ningún comentario de su autoría.

La secretaria de Igualdad de la comisión ejecutiva autonómica del PSOECyL, Lorena Valle, retuitea en su perfil de X el mismo mensaje de Pilar Bernabé que lanza Urbán, con las palabras de Torró. Solo difunde un mensaje más desde que se conociera el escándalo de Javier Izquierdo, en el que da su enhorabuena a Mabel Fernández por haber sido propuesta por la comisión ejecutiva local de Ponferrada para formar parte de las listas a las Cortes de Castilla y León. Y ya. Ni palabra sobre el asunto Izquierdo ni solidaridades con las víctimas ni entonaciones del ‘yo sí te creo’. Silencio sepulcral.

Parecido es el caso del secretario de Organización del PSOE de Valladolid, Francisco Ferreira. Ni comparece públicamente, ni tiene ningún mensaje, ninguna opinión, desde el pasado 26 de noviembre. Tampoco hace alusión en su perfil de Instagram, donde es más activo y sí cuelga un mensaje después de que saltara el caso Izquierdo, pero nada sobre acosos ni corrupción.

En la Diputación, en cuya Corporación participa Ferreira, el Grupo provincial socialista tampoco se pronuncia: sin mensajes desde la inauguración del Belén Bíblico Monumental en el Palacio de Pimentel, el 5 de diciembre, aparte de un retuit del PSOE provincial al día siguiente, celebrando la Constitución. Del mismo modo, el perfil oficial de la agrupación provincial del partido no hace la más mínima mención al caso Izquierdo, ni expresa ninguna solidaridad con las víctimas.

De la secretaria de Igualdad de la comisión ejecutiva provincial de Valladolid, Paula Alonso, nada se sabe. Nada ha dicho. Ni está, ni se la espera ante un caso que ha caído como una losa en la agrupación vallisoletana.

En cuanto al Grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Valladolid, ni una sola mención. Tampoco es un asunto del que se haya pronunciado el lejano sucesor de Izquierdo como portavoz del Grupo, el muy tuitero Pedro Herrero. Se queja en su cuenta de los precios del alquiler, de los que responsabiliza a la Junta por no declarar la ciudad zona tensionada; critica los presupuestos presentados por el equipo municipal de Gobierno; retuitea mucho el viaje de Puente a China; critica el soterramiento y defiende la integración. Nada sobre el presunto acoso sexual de su compañero de partido.

Así, uno a uno, los principales cargos del PSOECyL y de las agrupaciones provincial y local van guardando silencio, o bien abren la boca para decir vaguedades. En medio de la tempestad, Izquierdo sigue sin dar explicaciones. Aún no ha aclarado lo ocurrido. Este periódico ha intentado contactar con él a través de llamadas y mensajes, sin éxito.

Y como ocurre tantas veces, los más pequeños resultan ser los héroes de la historia. En este caso, el mayor valiente ha sido uno de los cargos más humildes del PSOE, el alcalde de un pequeño municipio como Montemayor de Pililla. Se trata del socialista Noel Serna, que ha pedido su baja en la formación al no soportar por más tiempo la hediondez de los numerosos casos de corrupción y acoso sexual del que hasta ahora fue su partido.

tracking