Diario de Valladolid

EMPLEO

El retiro de los ‘baby boomers’: harán falta 4 jóvenes por jubilado en 10 años en Valladolid

La provincia ‘perderá’ 68.400 trabajadores por jubilación en diez años frente a 16.600 jóvenes que estrenarán su vida laboral

Castilla y León, con una relación de 4,4 por su envejecimiento, supera la media nacional de 2,9

Cartel de cierre por jubilación en un establecimiento comercial

Cartel de cierre por jubilación en un establecimiento comercialE.M.

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Castilla y León afronta en los próximos diez años 4,4 jubilaciones por cada nuevo joven que acceda al mercado laboral, lo que la coloca en segundo puesto de España (ver gráfico) con mayor número de trabajadores que se jubilarán por cada joven que accedería a un puesto de trabajo, según los datos del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo Público de la Fundación Adecco.

En la Comunidad, son, en concreto, 301.600 las personas de 55 años o más en la actualidad que abandonarán la actividad laboral en la próxima década, frente a los 68.771 jóvenes que entrarán en el mercado laboral, según las extrapolaciones de la población activa del INE.

En el caso de Valladolid son 68.400 los futuros jubilados en este período, frente a los 16.600 jóvenes que estrenarán su vida laboral en la Seguridad Social, lo que arroja una proporción de 4,1, mucho más alta que la media española (2,9) debido, fundamentalmente al acusado envejecimiento en Castilla y León.

Los datos de Adecco coinciden con los del Servicio Público de Empleo (Sepe), organismo que, toma los datos del INE y va más allá, Vaticina tres sectores de actividad que están llamados a ‘perder’ más trabajadores por entrar en la edad de jubilación.

Son los tres más tensionados por el envejecimiento de sus trabajadores y la ausencia de relevistas. Es el caso de la sanidad, con el 12,7% de sus ocupados con 60 o más años; las administraciones públicas con (el 15,6%), y la educación (7.8%). Estas tres actividades, que emplean en su conjunto en España a más de 3,5 millones de trabajadores, son las que concentran a más trabajadores de entre 51 y 64 años.

Alto envejecimiento

En Castilla y León el índice de envejecimiento alcanza el 224% –es decir, se contabilizan 224 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16–, muy lejos del 142 % de media nacional. Con esta estructura demográfica, el relevo generacional se presenta especialmente complejo en la región.

Actualmente, en Castilla y León hay 200.499 personas entre 6 y 15 años que, en la próxima década, alcanzarán la edad legal para incorporarse al mercado laboral. Si aplicamos la tasa de actividad del 34,3% registrada en la última Encuesta de Población Activa (EPA) para los menores de 25 años en Castilla y León se puede estimar que solo 68.771 de estos jóvenes pasarán a formar parte de la población activa en los próximos diez años.

Esta cifra contrasta de forma significativa con las 301.600 personas de 55 años o más que abandonarán la actividad laboral en ese mismo periodo, según los datos actuales de población activa. En otras palabras, por cada cuatro personas que se jubilan, solo una se incorporará al mercado laboral, lo que evidencia un llamativo desequilibrio en el relevo generacional.

Por provincias, Zamora, Salamanca y Soria ofrecen el relevo generacional más comprometido: en la próxima década se jubilarán 5,7; 4,9 y 4,8 personas, respectivamente, por cada nueva incorporación. En otras palabras, Zamora apenas sumará al mercado laboral una sexta parte de quienes se retiren, mientras que Salamanca y Soria añadirán solo una quinta parte. El resto de la comunidad tampoco escapa al desequilibrio, aunque en menor medida: Ávila registrará 4,4 jubilaciones por cada alta, León 4,3, Valladolid 4,1, Segovia y Burgos 4, y Palencia 3,9.

Solo detrás de Euskadi

Euskadi, Castilla y León, Galicia y Asturias, son las regiones con la previsión de relevo generacional más desfavorable. Por Comunidades Autónomas, Castilla y León ocupa el segundo lugar en el ranking de comunidades con una previsión más desfavorable de relevo generacional para la próxima década, con 4,4 jubilaciones por cada persona que se incorporará al mercado laboral.

La fotografía general es de 8 regiones que presentan una previsión de relevo generacional más adversa que la media nacional: Euskadi (4,6 personas que se jubilan por cada una que se incorporará al mercado laboral en la próxima década); Castilla y León (4,4); Galicia (4,4); Asturias (4); Extremadura (3,6); Cantabria (3,5); Canarias (3,3) y Navarra (3,1).

En términos generales, se trata de regiones que presentan una tasa de envejecimiento alta y/o una tasa de actividad de las personas jóvenes inferior a la nacional. Por ejemplo en Euskadi, que lidera el ranking, la participación de los menores de 25 años en el mercado laboral es del 27%, cifra inferior a la nacional, del 37,8%.

En el otro lado, Murcia (2), Cataluña (2,2) y Baleares (2,6) presentan una previsión de relevo generacional algo más favorable, aunque igualmente crítica.

El fenómeno migratorio es ya indispensable para el mercado laboral, aportando prácticamente todo el crecimiento reciente del empleo. España registra flujos migratorios intensos que han elevado la población activa y han evitado una caída demográfica mayor.

El factor migratorio

En los próximos 10 años, con la jubilación de cientos de miles de baby boomers, esta dependencia de la migración no solo continuará sino que aumentará, resultando clave para paliar la falta de relevo generacional. En concreto, se espera (según proyecciones del INE) que entre 2026 y 2035 lleguen a Castilla y León 142.505 personas extranjeras, de las cuales aproximadamente un 80% estará en edad laboral y el 70% de ellas buscarán activamente empleo (unas 80.000 personas).

Sin embargo, aunque el volumen de llegadas puede contribuir a cubrir vacantes, persiste un desajuste entre las competencias disponibles y los perfiles de muchos puestos que quedarán libres tras las jubilaciones. Una parte relevante del talento migrante llega con cualificaciones que no siempre se reconocen o aprovechan plenamente (por barreras de homologación, idiomáticas o de acceso), mientras que muchas salidas se concentran en ocupaciones de alta cualificación y experiencia.

El factor migración

Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco y director de Sostenibilidad de The Adecco Group explicó que: «La migración será clave para sostener el mercado laboral -especialmente en sectores con escasez de mano de obra-, pero no basta por sí sola. Debemos cualificar y recualificar al talento, autóctono y migrante, con políticas activas ambiciosas: formación digital y técnica, homologación ágil de títulos, acreditación de competencias y combatiendo la discriminación laboral. Solo así su integración será plena y alineada con las necesidades del mercado».

Asimismo, el experto añadió que: «En un país con un acusado déficit de relevo generacional, apostar por el talento sénior no es una opción, sino una necesidad. Discriminar por edad es un completo contrasentido que supone excluir a más del 35 % de la población activa y desperdiciar competencias clave como la experiencia, la madurez o el conocimiento acumulado.

En este sentido, a su juicio, «retener o reenganchar a los profesionales mayores de 50 años no solo amplía la base de talento disponible y mejora la relación entre jubilaciones y nuevas incorporaciones, sino que ayuda a sostener la productividad y a facilitar la transferencia de conocimiento entre generaciones».

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