Acor consolida la línea del trigo duro mediante un acuerdo con Ceralto Siro
La cooperativa ve «una buena alternativa para la rotación» y estima «unas 2.000 hectáreas» que la multinacional transformará en pasta

Los presidentes de Acor, Justino Medrano, y de Ceralto Siro, Juan Manuel González, durante la firma.-E.M.
Cuando confluyen intereses, se allana el camino de los acuerdos. Castilla y León se encuentra en el epicentro del alcanzado por Acor y Ceralto Siro para llevar hasta los supermercados pasta hecha «con trigo cien por cien español».
El tablero de juego, en el que se enmarca este pacto, es el siguiente: la cooperativa cuenta con «agricultores muy profesionalizados que pueden satisfacer la necesidad que la multinacional tiene de un cereal que no es muy frecuente en la Comunidad». Así lo sintetizó, en declaraciones a este rotativo, el vicepresidente de Acor tras matizar que «el abastecimiento de la empresa llega desde Aragón y Andalucía».
Ramón Bocos valoró positivamente este «primer acercamiento» en torno a «una buena alternativa de rotación para la remolacha». Cabe remarcar que durante las tres últimas han contratado trigo duro con Acor una media de 150 socios, como anotaron desde la propia cooperativa, que responden a «unas 1.700 hectáreas».
Dos aspectos clave dan forma al acuerdo: producción sostenible y máxima calidad. En base a los mismos, Ceralto Siro comprará el trigo duro entre agricultores locales de Castilla y León, cultivado bajo su modelo, que posteriormente transformará en alimento. Todo ello bajo el paraguas del asesoramiento técnico y la difusión de buenas prácticas de Acor. A la par, avanzarán en la investigación para mejorar la cadena de valor.
Entre octubre y noviembre, los socios de la cooperativa sembrarán las primeras parcelas del trigo duro que facilitarán a la multinacional. Habrá que esperar hasta la contratación para poner cifras sobre la mesa, pero Bocos confía en «unas 2.000 hectáreas» para esta primera toma de contacto, teniendo en cuenta que en este cultivo, «no implantado» en el campo castellano y leonés, «el agua juega un papel determinante en un contexto de sequía».
FIRMA
El acuerdo se materializó con la rúbrica por parte de las cabezas visibles de ambas partes. El presidente de Acor, Justino Medrano, colocó a los socios de la cooperativa que lidera en la diana de objetivos de esta iniciativa: «buscamos que obtengan una mayor estabilidad a medio y largo plazo, así como mayor seguridad sobre el precio final del trigo». Una estabilidad que pasa, continuó, por garantizarles «el necesario equilibrio económico y agronómico mediante una adecuada rotación de cultivos».
Por su parte, el presidente de Ceralto Siro explicó que el «espíritu» de este convenio –enmarcado en su programa Alma Prima– es «profundizar en el conocimiento de la cadena de valor del trigo duro para ofrecer al consumidor español la mejor pasta alimenticia en términos de sabor, calidad y coste». A las garantías para los productores, José Manuel González añadió la de la «trazabilidad del producto desde la siembra hasta el lineal del supermercado» y la reducción del «impacto del medio ambiente con prácticas más sostenibles».