«Ha sido como si hubiera pasado un maremoto»
El Ayuntamiento de Las Navas y la Diputación solicitarán la declaración de zona afectada gravemente por emergencia
Unos habitantes de Las Navas del Marqués sacan muebles enfangados por la tormenta.-ICAL
La zona cero de la riada que en la tarde del pasado lunes afectó al municipio abulense de Las Navas del Marqués y en especial a su barrio de La Estación, amaneció ayer con los propietarios de las viviendas que se vieron anegadas por el lodo y la maleza, trabajando sin parar para extraer de sus casas los muebles y enseres que quedaron, en la mayoría de los casos, inservibles. Auxiliados por los medios humanos y materiales de las diferentes instituciones, los afectados de la Colonia Botella aparecían exhaustos y llenos de barro, aunque con el consuelo interno de no haber tenido que sufrir ninguna desgracia personal, que cerca estuvo de producirse.
El ejemplo más claro de ello es el del valenciano de Onteniente Juan Moreno, que durante más de una hora permaneció atrapado en el interior de su coche, flotando sobre una gran laguna de agua, barro, maleza y lodo, formada por el desbordamiento del arroyo del Corcho y el tapón que se formó en el puente-túnel bajo la CL-505.
«He nacido tres veces», relataba emocionado a este periódico desde el interior de la casa en la que veranea con sus cuñados desde hace años. Y es que, 62 años antes de salvarse el lunes, ya lo había hecho en la gran riada de Valencia, donde murieron 81 personas. «Yo nací en la riada de 1957 y mis padres me subieron al tejado, también por una riada», rememoraba con ojos vidriosos.
En la vivienda contigua, Julio Gisbert describió lo vivido de manera gráfica: «Fue como si hubiera pasado un maremoto». Y así parecía viendo las consecuencias del arrastre de un arroyo habitualmente seco, pero desbordado tras una gran tormenta que, aunque afectó sobre todo al barrio de La Estación, también lo hizo al casco urbano de Las Navas del marqués, situado a unos tres kilómetros.
Gisbert recodaba cómo parte de su familia, incluida su madre de 86 años y con problemas de movilidad, se vio obligada a subir al segundo piso, ya que el primero quedó totalmente inundado por el agua y el lodo. Cuando bajó el nivel del agua, los bomberos pudieron acceder al interior de la vivienda y ayudaron a salir, sobre todo a la mujer mayor.
Aunque reconoció que la fuerza del agua fue «impresionante», Girbert pedía a la CHT que limpiara el cauce del arroyo y ampliara el túnel para que no se vuelva a repetir un tapón como el del lunes. Todo ello fue contemplado por el viceconsejero de Infraestructuras y Emergencias, José Luis Sanz, acompañado por el presidente de la Diputación, Carlos García, y el alcalde de Las Navas, Javier Sastre, quienes anunciaron que, una vez evaluados los daños producidos, solicitarán al Gobierno la declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil, antes zona catastrófica.