Diario de Valladolid

El fuego de Ávila arrasa 1.200 hectáreas

«Nos han abandonado, he tenido que ir con el camión a apagar el fuego»

-E. M.

-E. M.

Publicado por
Antonio García

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Los incendios que se declararon el viernes y el sábado en los municipios abulenses de Gavilanes, Pedro Bernardo y El Arenal, en la vertiente sur de la abulense Sierra de Gredos, ya habían arrasado hasta ayer en torno a 1.200 hectáreas, después de tres días de intenso trabajo por parte de los cerca de 400 efectivos de los equipo de extinción.

El dispositivo, gestionado por la Junta de Castilla y León, que también ha sumado la colaboración de numerosos voluntarios, ha contado con una amplia presencia de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ha sumado en torno a la mitad de todo el despliegue en esta zona del Valle del Tiétar, ya que el operativo de la Junta arranca en toda su operatividad hoy.

Según las fuentes consultadas por este periódico, el incendio iniciado en Gavilanes y que posteriormente avanzó hasta Pedro Bernardo, suma la mayor parte de las 1.200 hectáreas carbonizadas.

En el último parte hecho público a última hora de ayer por la Junta de Castilla y León, la situación de ambos incendios fue mejorando a lo largo del día, de manera que a primera hora del domingo la Junta desactivó el nivel 2 en la escala Infocal de peligrosidad, al no existir la simultaneidad de dos fuegos de nivel 1, como el día anterior.

Y ello, porque la favorable evolución del incendio de El Arenal, hizo que pasara de nivel 1 a nivel 0. No obstante, estaba previsto que durante la noche, una vez retirados los tres medios aéreos que trabajaron hasta el final de la jornada, permanecieran en la zona dos autobombas, tres cuadrillas y un agente medioambiental.

No sucedía lo mismo en el otro incendio declarado en Gavilanes y que posteriormente avanzó empujado por el viento hacia Pedro Bernardo, ya que, pese a la favorable evolución, mantenía el nivel 1 de peligrosidad.

Por ello, el despliegue en la zona durante la madrugada ha sido más amplio, tras retirarse los medios aéreos. Así, estaba previsto que permanecieran de retén cinco autobombas; cinco cuadrillas terrestres; dos Brif; tres agentes medioambientales y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Guardia Civil y Protección Civil.

Tal y como apuntó el sábado el director general del Medio Natural, José Ángel Arranz, el consejero en funciones de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, la «mano del hombre» está detrás de estos dos incendios que a su juicio han sido intencionados.

En ambos incendios, la participación de la UME ha resultado determinante, con doscientos efectivos y medio centenar de medios terrestres. Tanto la delegada del Gobierno en Castilla y León, Mercedes Martín, como la ministra en funciones de Defensa y diputada por Ávila, Margarita Robles, destacaron la “profesionalidad” de sus componentes.

El delegado territorial de la Junta en Ávila, José Francisco Hernández, que permaneció en la madrugada del sábado al domingo en la zona, elogió el trabajo de todo el dispositivo y destacó la «buena» evolución del incendio de El Arenal y apeló a la «prudencia», en el caso del de Gavilanes y pedro Bernardo, ya que «queda muchísimo trabajo por delante».

Coincidiendo con la entrada en funcionamiento hoy del operativo contra incendios en la Comunidad, ayer se conoció que en lo que va de año Castilla y León ha sufrido un total de 971 incendios, lo que supone un 18% más que la media de los últimos diez años, según informa Ical. Este ejercicio, además, la campaña de peligro alto, que arranca hoy, viene precedida de una climatología desfavorable, ya que ha sido un año muy seco con un gran déficit hídrico, superior al 30 por ciento en la Comunidad y que alcanza el 51 en algunas zonas de montaña, y elevadas temperaturas, incrementado todo ello en mayo, según informó la Junta.

Según los datos de la consejería, un 6% de los fuegos se produce por causas naturales, mientras que el 94% restante se debe a la mano del hombre. En este sentido, el departamento de Quiñones insistió en la prevención en las tareas en el medio rural como la mejor forma de luchar contra los incendios y llamó a la población a denunciar las conductas irresponsables, y en especial las delictivas.

«Nos han abandonado, he tenido que ir con el camión a apagar el fuego»

El municipio abulense de Pedro Bernardo es uno de los tres afectados por los incendios que se han declarado este fin de semana en la provincia de Ávila, aunque quizá el hecho de que las llamas hayan entrado en su término desde el vecino de Gavilanes, donde se originó el fuego, pueda haberle restado el protagonismo que ayer reclamaron –y clamaron- los vecinos.

Y a la cabeza de todos ellos su nuevo alcalde, David Segovia, quien se hizo eco del malestar de un pueblo que en 1986 y en 2000 vivió dos devastadores incendios que arrasaron en torno a 15.000 hectáreas. Ante el temor de que la situación se repita ahora, los vecinos se concentraron frente a un Ayuntamiento cuyo regidor se mostró muy explícito en su denuncia.

Segovia criticó la situación de «abandono» que a su juicio vivió esta localidad de apenas 900 habitantes en las primeras horas del incendio. «Nadie vino al pueblo», lamentó el alcalde en declaraciones a Europa Press, antes de describir de forma gráfica el panorama cuando las llamas llegaron desde Gavilanes a su pueblo: «He tenido que ser yo, con concejales y vecinos del pueblo, el que cogiera el camión antiincendios para hacer frente a las llamas, porque era la única herramienta que teníamos para hacerlo».

Tras reivindicar su derechos a «vivir dignamente» en el mundo rural, David Segovia añadió con pena: «No nos dejan, nos quieren echar, somos ciudadanos de cuarta división pese a pagar nuestros impuestos».

En este sentido, insistió en el cansancio que dicen tener quienes viven en el pueblo, porque no les gusta la ciudad; «pero parece que nos quieren echar», lamentó.

Tras reconocer que lo peor había pasado y que la situación parecía estar «controlada», Segovia indicó que esta «castástrofe» es la «gota» que ha colmado «el vaso de la paciencia» de los vecinos, que por la mañana se concentraron frete al Ayuntamiento, donde se leyó un manifiesto y se guardó un minutos de silencio.

Suscrito por asociaciones, clubes deportivos, vecinos y voluntarios, el manifiesto leído por Marta Hernández, de la Asociación Cultural ‘Siempreviva’, expresó su «indignación por el desamparo y abandono institucional sufrido» durante el incendio iniciado en Gavilanes, antes de extenderse a Pedro Bernardo.

RESPONSABILIDADES

El manifiesto fue especialmente crítico con la Junta: «Somos la única Comunidad que no ha contratado a los medios de extinción autonómicos antes del 1 de julio, a pesar de las advertencias de la ola de calor en toda España y con su consecuente alto riesgo de incendios forestales, como sí han hecho el resto de comunidades». Asimismo, exigieron «responsabilidades políticas por toda esta incompetencia».

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