La automoción desinfla las ventas al extranjero por segundo año
Castilla y León fue la Comunidad que más ‘pinchó’ en sus ventas al exterior de toda España

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La capacidad exportadora de la Comunidad se desinfla. Alcanzó la cima en 2016, rubricando cuatro años de récords absolutos –los propios y los del país–, y desde entonces no ha hecho más que resbalar por una pendiente.
Se confirmaba así, a final de año, lo que era una indicador mes a mes. Por segundo año consecutivo, Castilla y León figura como la autonomía que más ‘pinchó’ en eso de vender mercancías en el extranjero. Anotaba al cierre de 2018 la mayor caída en su nivel de ventas al exterior de toda España.
Según los datos publicados ayer por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, la Comunidad exportó por valor de 15.264 millones de euros. Eso significa que entre enero y diciembre vendió en el exterior un 2,1% menos que en todo 2017. Sólo Madrid, y en menor medida Aragón, concluyeron el año en números negativos.
El informe elaborado por la Junta, y publicado también ayer, habla de que la Comunidad exportó el pasado año un global de 16.386 millones de euros. La diferencia entre un informe y otro radica en que el Ministerio no provincializa y su registro corresponde al mes de la operación y no a cuando se presentan las declaraciones. Aún así, pese a que el dato global es distinto, coincide en que se ha producido una bajada, cifrada, según la Junta, en el 0,6%.
Se tome como referencia uno u otro, lo cierto es que ambos apuntan a que la tendencia a la baja experimentada por Castilla y León contrasta con la escalada registrada a nivel nacional. España en su conjunto vendió por encima de los 285.000 millones de euros, lo que supone prácticamente un 3% más que un año antes.
Décima a décima, esta contracción de su capacidad exportadora le ha hecho perder a Castilla y León peso en el reparto de la tarta nacional. Ya concentra ‘sólo’ el 5,4%, dos décimas menos que hace justo un año. Pese a esta merma, la Comunidad se amarra a la séptima posición en cuanto a su nivel de ventas a otros países.
El mundo del motor está detrás de esa caída. La gran dependencia que muestra la economía al sector de las cuatro ruedas es de tal magnitud que un recorte en sus ventas en el extranjero se traduce de forma inmediata en una merma en las exportaciones globales de la Comunidad.
Continúa siendo, de lejos, el motor que mueve las exportaciones de Castilla y León –representa el 44,8% del total de ventas–, aún así durante 2018 el sector de la automoción contrajo sus exportaciones en un 10%, hasta alcanzar los 6.845 millones de euros; un 8,8% si nos fijamos en los datos que maneja la Junta de Castilla y León.
A esto se une que los bienes de equipo también experimentaron un retroceso del 4,6%. Ni el aumento del 6,5% en las exportaciones de productos de alimentación, bebidas y tabaco lograron contrarrestar esas importantes bajadas sufridas por el automóvil y los bienes de equipo.
Al analizar dónde exportaron las empresas de la Comunidad el pasado año se observa que la caída en las ventas del motor tiene su explicación más allá de los Pirineos. Aunque Francia continúa siendo el país preferido por Castilla y León –allí llegó el 22,8% del total de las mercancías exportadas, según datos de la Junta-, las ventas se resintieron en 2018, del mismo modo que lo hicieron el año anterior. Disminuyeron un 6,8%, según los datos de la Junta. A Francia le siguieron, en peso, Bélgica y Marruecos, con un 8,4% y un 8,3% del total, respectivamente.
Castilla y León vende menos en el exterior, pero también compra menos. Las importaciones también sufrieron una rebaja del 1,7%, hasta situarse en los 13.175 millones de euros; un dato que, de nuevo, contrasta con lo ocurrido en el conjunto del país. En España, las adquisiciones de mercancías subieron un 5,6% a lo largo de todo 2018. Se rompe, de esta forma, la escalada que llevaba años produciéndose.
El descenso en las exportaciones y en las importaciones no impidieron, sin embargo, que la Comunidad cerrara el año con superávit comercial, es decir vendió fuera 2.089 millones de euros más de lo que compró. En España, en cambio, concluyó con un déficit de 33.800 millones de euros en su balanza.
Todas las provincias castellanas y leonesas, a excepción de León y Burgos, se contagiaron de la tendencia a la baja de las exportaciones. Llama la atención el caso de la provincia leonesa. Ésta encabeza, por detrás solo de Santa Cruz de Tenerife, el ranking de incrementos nacionales. Hasta un 23,1% lograron incrementar sus ventas las empresas de León, en especial aquellas dedicadas a las semimanufacturas no químicas.
A continuación se colocó Burgos. Remontó el mal 2017 y consiguió exportar un 3,1% más desde enero a diciembre del pasado año.
No puede decir lo mismo Ávila. Un año más, y ya van dos, la provincia experimentó la caída en las ventas más drástica del país, un 18%. Salamanca sufrió del mismo modo un tijeretazo a sus exportaciones, en concreto del 10,5%.
El motor de las provincias de Valladolid y de Palencia, el automóvil, no sólo puso el punto muerto, sino que lastró su evolución. Ambas colocaron en otros países aproximadamente un 7% que el año anterior. ¿La razón? Pocos sectores fueron capaces de contrarrestar las caídas superiores al 10% en las ventas de artículos relacionados con la automoción.
Segovia y Soria vivieron mínimos recortes, mientras que prácticamente puede decirse que el año 2018 fue para la provincia zamorana idéntico al año pasado en cuestión de exportaciones. Su nivel varió exclusivamente un 0,4%, llegando a los 202 millones de euros vendidos en el extranjero.