Las prejubilaciones millonarias fueron idea de consultores externos
El director general de Recursos Humanos apunta hacia los consultores externos para justificar los pagos
Desde que se inició el juicio, las acusaciones han insistido en conocer quién ideó las modificaciones de 2008 y 2010 al Plan inicial de prejubilaciones de 2006, cuyas cláusulas permitieron el desembolso de casi 18 millones de euros. Ni el ex director general, Manuel Escribano, que llegó a decir el día antes que «sería idea de recursos Humanos, pero no lo sé», ni el secretario general, Antonio Tapia «no sé de quien fue la idea», habían aportado nada nuevo.
Ayer, el primero de los comparecientes, el subdirector general de medios y director general de Recursos Humanos, Enrique Quintanilla, apuntó hacia los consultores externos, Prada y Cebrián para las modificaciones de 2008, y Garrigues para las del 2010.
Quintanilla insistió en que fue Caja Segovia la que quiso que los acusados permanecieran «a toda costa» en la entidad, subrayando la «legalidad» de las prejubilaciones. Según su relato, la cuantía de las cifras cobradas obedeció a la solvencia de la caja y la ausencia de limites: «Hasta el año 2012 no existe ninguna norma europea que controle o limite las retribuciones de directivos, ejecutivos y personal de alta dirección de las entidades financieras; no había limitaciones, ni malos resultados», señaló.
A preguntas de la acusación particular que ejerce la Fundación Caja Segovia, Quintanilla reconoció que el Plan Estratégico (2007-2011) diseñado por la entidad no se cumplió. ¿Y si no se cumplió porqué cobraron ustedes las prejubilaciones?. «Es difícil cumplir en 3 o 4 años un plan estratégico previsto a 5 años», dijo, y al confirmarse la integración en el SIP quedaron liberados para acogerse a las prejubilaciones modificadas.