LA ENTREVISTA / CIPRIANO GARCÍA
«Debemos incentivar a los empresarios o todos acabarán en Madrid»
PREGUNTA.- ¿Usted cree que es oportuno subir impuestos?
RESPUESTA.- Subir impuestos nunca es positivo. Hay que procurar administrar los ingresos.
P.- En los últimos premios dijo que pedía valentía tanto a empresarios como a políticos para potenciar e invertir en la Comunidad. ¿Qué hace falta, más allá de valentía? Sólo con valentía no se sale adelante.
R.- Pretendía lanzar una llamada de unión...
P.- ¿No han sido suficientemente valientes las políticas o las inversiones empresariales?
R.- Todo el mundo intenta hacer todo lo que puede dentro de su empresa para poder prosperar. Además, a nadie se le puede exigir que haga más de lo que puede hacer. A lo que me refería es que hace falta unión a la hora de ser, insisto no con beligerancia, razonablemente reinvindicativos.
P.- La clase empresarial, precisamente por la dificultades de este territorio, es admirable. ¿Será que la clase política no está a la altura de la empresarial?
R.- Yo creo que todo el mundo, y los políticos incluidos, todos los días que van a trabajar hacen todo lo que creen oportuno para desarrollar de la mejor forma posible su trabajo. Que tendrán sus condicionantes a la hora de la toma de decisiones.
P.- ¿Cree que los empresarios tienen todo el reconcomiento social que deberían tener?
R.- Conozco casos concretos que han hecho esfuerzos por venir a esta Comunidad y creo que quizás deberían tener un reconocimiento un poco mayor. No digo que no lo tengan porque, además, los reconocimientos no sólo depende que lo dé alguien en concreto, sino que la sociedad en general deber ser consciente de esas situaciones. Socialmente, todo el mundo sabe que ser empresario es de admirar. Son los que generan la riqueza y el empleo en la Comunidad. El mundo empresarial es la base del desarrollo. A través del mundo empresarial se generan puestos de trabajo, vida y bienestar. Donde no haya empresarios no se prospera. Por eso se deben cuidar y procurar que no abandonen nuestro territorio por posibles mejoras de todo tipo que encuentren fuera de nuestra Comunidad. Debemos de incentivarlos porque de no ser así todos acabarán en Madrid, algo que no parece razonable desde ningún punto de vista, ni económico, ni social, ni medioambiental.
P.- ¿El impulso de la economía pasa por potenciar lo autóctono, las riquezas de aquí, y así se evitarían deslocalizaciones tan traumáticas como la de Vestas en León? Y, claro, ¿cómo se hace?
R.- Sin duda, pero lo varita mágica es lo que nos falta. Potenciar los productos y desarrollar al máximo lo que seamos capaces de consumir aquí es el éxito de cualquier economía y, sobre todo, la nuestra. Tenemos que intentar potenciar al máximo, desarrollar, generar el valor añadido hasta el consumidor de todo lo que se produzca en la Comunidad.
P.- El año pasado su entidad dio un resultado récord. ¿Este año se van a mejorar esos resultados?
R.- La previsión que tenemos ya en octubre es que sí vamos a ser capaces de superar el resultado del año pasado. Hasta hoy, antes de la decisión judicial que se acaba de conocer, la previsión que teníamos era tener un incremento en el activo y en los resultados. Con esta inestabilidad jurídica es muy difícil gestionar y producir.
P.- ¿Cuánto le va a costar a la Caja Rural?
R.- No lo sabemos aún. En nuestro caso tenemos bastantes hipotecas, pero menos que las cajas y los bancos.
P.- ¿En qué va a cambiar esta sentencia del Supremo sobre el impuesto de la hipotecas en los futuros créditos hipotecarios?
R.- Pues supongo que los intereses de alguna forma se incrementarán en la medida razonable que conlleve esa pérdida y después entraremos en el mercado con los ajustes debidos.
P.- ¿Esta excesiva demonización que se hace con sectores como la banca no perjudica al ciudadano porque al final los bancos le van a poner muchas más trabas a quien no tiene recursos para conseguir una mejor hipoteca, al que más lo necesita, no a al millonario?
R.- Es posible, pero sobre todo lo que se tiene que producir es una seguridad. Que nos saquen un reglamento y una fórmula definitiva de con qué reglas de juego podemos facilitarle los préstamos a quien venga. Hay que tener unas reglas del juego claras y seguras, que no se puedan modificar sobre la marcha porque así es muy difícil.
P.- ¿Pero esto no denota que los bancos lo cargan todo al cliente?
R.- Se supone que cuando alguien va a pedir una hipoteca antes de firmarla sabe lo que conlleva. A lo mejor no le corresponde al cliente pagar esos gastos, pero la entidad y el cliente tienen que saber los condicionantes, pero eso son los que tienen que aparecer como definitivos. No pueden estar al albur de que dentro de tres años o cuatro aquello cambie. Es una indefinición que es muy difícil de gestionar.