VALLADOLID
La Red Transnacional respalda el impulso del Corredor Atlántico
Entiende que es el momento clave de negociación del nuevo marco regulatorio de financiación
La Red Transnacional Atlántica (RTA), de la que forman parte los Consejos Económicos y Sociales de las regiones del eje atlántico y organismos regionales de España, Francia y Portugal, respaldaron por unanimidad la propuesta del Consejo Económico y Social (CES) de Castilla León de impulsar el Corredor Atlántico en estos tres países. Para ello se propuso el desarrollo de un análisis sobre las oportunidades que, desde un punto de vista socioeconómico, pueden surgir de la promoción y desarrollo del corredor en el próximo marco financiero 2021-2027.
Este marco financiero será «decisivo» para conseguir los objetivos que se persiguen, para lo que se quieren impulsar las modificaciones necesarias que corrijan las «ineficiencias» detectadas en el diseño de la infraestructura, y su incorporación en el nuevo reglamento de financiación de la red transeuropea de transportes. Se entiende que se está viviendo un momento «clave» en la negociación del nuevo marco regulatorio, y aunque ya se han alcanzado algunas modificaciones, aún son «insuficientes» para dotar de “coherencia y efectividad” a esta infraestructura para el desarrollo de las regiones atlánticas, informa Ical.
Según recordó el CES, un amplio porcentaje de la financiación disponible para los proyectos del Corredor Atlántico procede del mecanismo ‘Conectar Europa’, y para el periodo 2021-2027 esta herramienta destinará más de 30.600 millones de euros para proyectos relacionados con el transporte, lo que supone un 27,2 por ciento más que en el periodo actual. Además, el programa ‘Horizonte 2020’ tendrá un sucesor en el que también está previsto que se incluya financiación para el transporte.
Entre los resultados que se persiguen están un análisis DAFO de la situación socioeconómico desde el punto de vista de las conexiones en los territorios por los que pasa el Corredor Atlántico; un estudio de las conexiones con las autopistas del mar y la complementariedad de los transportes; el impacto de las infraestructuras en el empleo de las regiones del Corredor Atlántico; el análisis de los instrumentos financieros disponibles en el próximo periodo presupuestario de la Unión Europea; propuestas y estimulación de los proyectos que potencialmente se podrían desarrollar en el marco de Corredor Atlántico; un estudio de la contribución de los proyectos al Producto Interior Bruto (PIB) y al empleo de cada una de las regiones del Corredor; y los efectos positivos del desarrollo de infraestructuras para fijar población y elevar la productividad del sector empresarial.
Para conseguirlo, en una primera fase cada región desarrollará un estudio de las debilidades actuales de la infraestructura en su ámbito territorial, y una propuesta identificando las actuaciones necesarias para una dotación «correcta y eficiente». En una segunda fase se hará una propuesta común para homogeneizar un planteamiento conjunto en el que se cohesiones las alternativas y se señalen las prioridades de ejecución en cada modalidad de actuación.
Una tercera fase transversal deberá diseñar un calendario de difusión institucional de esta iniciativa y sus avances, por parte de la RTA con los grupos de interés públicos y privados de las regiones atlánticas. Las modalidades de actuación harán referencia a los principales ámbitos de cobertura del Corredor Atlántico como son carretera, ferrocarril de mercancías y viajeros, e instalaciones logísticas multimodales.