Quiñones exige a Asden que retire del Supremo el recurso contra el PEMA
«Hay empresas que esperan a implantarse en el polígono empresarial pero alguna se ha descolgado», subraya el consejero / «¿Qué pretenden conseguir estas personas?»
El consejero, Juan Carlos Suárez Quiñones, junto con la alcaldesa de Garray, María José Jiménez, a la derecha, ayer frente al Ayuntamiento.-V. G.
El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha pedido al grupo ecologista soriano Asden que retire el recurso que presentó en su día ante el Tribunal Supremo en contra del PEMA, Parque Empresarial de Medio Ambiente, en Garray. El requerimiento lo hizo ayer en la localidad soriana de Garray el titular del departamento con gran carga crítica por «seguir insistiendo en frenar el desarrollo y de este parque empresarial. ¿A qué esperamos, qué es lo que se pretende conseguir por las personas que mantienen este contencioso con la Administración paralizando el desarrollo de Soria?», dijo Quiñones frente al Ayuntamiento de Garray, donde presentó el proyecto de fibra óptica para el municipio y el parque empresarial, sin desarrollar por el largo litigio que mantiene el grupo ecologista con la Junta.
El titular de Medio Ambiente reclamó «a quienes siguen insistiendo, que retiren, que desistan de ese recurso –reiteró– y asuman el criterio de los jueces», recordando la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que «determinó que el proyecto es correcto y que políticamente es imprescindible para el desarrollo de Soria».
Así, el consejero urgió a los ecologistas a «reflexionar» y no seguir impidiendo el desarrollo de la provincia y «dificultando la llegada de empresas a este parque con un recurso que nos tiene paralizados, y que ahora está en el Supremo sin admitirse a trámite siquiera, desde el noviembre de 2017».
El consejero dijo que era una pena el freno al desarrollo de esta área industrial, que «siguen esperando» algunas empresas que en su día comprometieron su presencia en ella». Pero no todas, advirtió. «Hay alguna que ya se ha descolgado porque no ha podido esperar», advirtió sin facilitar nombres.
Además, la vista puesta en «ganar oportunidades de futuro», la Junta trabaja en una convocatoria específica para llevar Internet a polígonos industriales y centros logísticos. Se trata de un «proyecto pionero», en palabras del consejero, que consistirá en una línea de ayudas para áreas industriales, «que permitirá facilitar el establecimiento y la actividad económica de las empresas en el mundo rural, para luchar contra la despoblación». Esta convocatoria regional para la mejora de las infraestructuras de conexión a Internet dispondrá de 1,9 millones de euros, cofinanciados a través de fondos Feder. «Esperemos que haya más proyectos que dinero, para que lo gastemos todo. Luego intentaremos nuevas convocatorias, porque el desarrollo económico depende también del empresarial», apuntó el titular de Fomento. Las bases, en las que trabaja la Dirección General de telecomunicaciones, expondrán las características que han de cumplir los solicitantes.
El presente de la extensión de la banda ancha se escribe, al menos esta vez vez, en positivo. El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, presentó ayer en Garray el proyecto que ha permitido llevar la fibra óptica a Garra, el Parque Empresarial de la Ciudad del Medio Ambiente, PEMA, y Las Casas, del que se benefician unas 500 personas.
Se trata de un proyecto con un coste de 104.000 euros, de los cuales la Junta financia el 90% (unos 93.000 euros), que acometido Telefónica, el operador beneficiario de la subvención encargado de llevar a cabo la instalación de toda la infraestructura de comunicaciones. La iniciativa «permite ofrecer una velocidad de conexión de más de 100 megas», en palabras del consejero, que destacó el interés de esta convocatoria de la Administración «con discriminación positiva» para los municipios con retos en el problema de la despoblación.
La aportación de la Junta supone una subvención de 188 euros por ciudadano para una conexión de fibra óptica que surte a las dos poblaciones citadas, así como a un área empresarial (sin desarrollar por un litigio judicial), que «suma así otro servicio para la instalación de iniciativas empresariales».
Este proyecto se enmarca en la línea de subvenciones para proyectos de redes de nueva generación en poblaciones de menos de 500 habitantes convocada por la Junta el pasado año, y dotada de 1,6 millones de euros, cofinanciados por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder).
Esta convocatoria, a la que concurrieron proyectos de operadores a nivel nacional y otras compañías locales, permitió subvencionar 14 proyectos en toda Comunidad presentados por cinco operadores en toda Castilla y León: Telecomunicaciones Merino, Redes Ópticas Salmantinas, Setel, Redytel y Telefónica. En el caso de Garray, «la velocidad de conexión a Internet es de 100 megabits por segundo, aunque la convocatoria también acoge proyectos de conexión de más de 30 megas, llegando en conjunto a un total de 222 entidades de población de la Comunidad, todas ellas de menos de 500 habitantes».
CONVOCATORIA DE LA JUNTA PARA PROYECTOS DE REDES
La convocatoria de la Junta completa los proyectos subvencionados por el Estado, con el 70 % de la inversión para proyectos de redes que proporcionen servicios de más de 100 megas en poblaciones de menos de 20.000 habitantes. Suárez Quiñones destacó el «elemento diferencial» de la convocatoria en Castilla y León que sufraga el 90% de la inversión. Según el consejero, las convocatorias de la Junta y el Estado han permitido la llegada de la alta velocidad a las localidades de San Esteban, Arcos, Covaleda, San Leonardo y Ágreda, además de Garray y Las Casas.
La libre competencia de las operadoras, para las que los criterios de rentabilidad están por encima de la extensión de la banda ancha, dejan en Soria, y en otros puntos de Castilla y León, un panorama que estrangula. Los «esfuerzos» de la Administración en salir al paso de los problemas de conectividad en los pueblos resultan insuficientes, a juzgar por la situación de numerosas poblaciones y el sentir de sus alcaldes. Comenzando por la alcaldesa de Garray, María José Jiménez, que después de aplaudir el proyecto presentado ayer, habló de la «espinita» de que no llegara a todas las pedanías del municipio.
El consejero recordó que la cobertura en telecomunicaciones es «universal», por lo que puede hacerse también por satélite: «Cualquier punto de Castilla y León, por mucha dificultad orográfica que tenga, una empresa, un ayuntamiento, un particular..., puede tener a través de satélite, a precios similares a la cobertura de fibra o 4G», apuntó. Así y con todo, y pese a estas convocatorias, el futuro de Internet en el medio rural se juega en la UE. «Probablemente sí tenga que cambiar la normativa europea al respecto. Europa piensa siempre en fibra óptica pero en Castilla y León hay lugares complicados en los que la vía de llegada de Internet tiene que ser el 4G».