«Decepción» de las víctimas por el ‘exilio’ del cura pederasta
Los exseminaristas que sufieron abusos en León: «Pedimos que Ramos Gordón sea excomulgado»
«Que la sanción canónica se considere por el Obispado como ejemplar es seguir provocando dolor al sufrimiento. Nos sentimos decepcionados», sentencia el colectivo de ex-alumnos Seminario Menor La Bañeza–Seminario Mayor Diocesano de Astorga que sufrió abusos sexuales por parte de José Manuel Ramos Gordón.
El Vaticano ordenó al obispo de León, Juan Antonio Menéndez, que expulse a Ramos Gordón de la diócesis de Astorga durante diez años en los que no podrá dirigir una Eucaristía y residirá en un monasterio o convento fuera de Astorga.
«Se le condena a diez años de vida contemplativa, a un religioso. Y a esto lo llaman castigo. ¿Y se puede llamar también condena a que un cura jubilado no pueda ejercer el sacerdocio? Este fue el compromiso con el primer caso en el que se le declaró culpable, el de la jubilación», explican.
Esta pena, para las víctimas, no es suficiente. «¿Qué tiene que hacer un cura para que la Iglesia lo excomulgue?», se preguntan estos exseminaristas, que reclaman «justicia» y que Ramos Gordón sea excomulgado, además de que se apliquen «penas» para aquellos que conocían los abusos del sacerdote y, «teniendo el deber de mediar, no lo hicieron».
«Ante la imposibilidad de que a las víctimas se les pueda devolver su infancia robada, pedimos que se les repare el daño atendiendo a sus recivindicaciones», exige el colectivo, que también agradece el «valor» del Obispo de Astorga y a la Santa Seed por hacer pública esta orden del Vaticano y que pida perdón, «una y mil veces» a las víctimas. «Nosotros seguiremos diciendo, una y mil veces, que uno cometió los abusos y que otros, responsables de velar por nuestra seguridad, lo permitieron», afirma el colectivo a través de un comunicado.
El destierro de Ramos Gordón llega después de reconocer los abusos sexuales denunciados por un exalimno del colegio XXIII de Puebla de Sanabria, cometidos entre 1981 y 1984.