COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN DE LAS CAJAS
Valdeón dice ahora que el consejo de Caja España «minusvaloraba» a la comisión de control
Revela que todos sus informes al Banco de España advirtieron de la elevada concentración de morosidad en el ladrillo

Fernández, Mitadiel y Valdeón, ayer, en las Cortes.-EUROPA PRESS
Rosa Valdeón volvió ayer a las Cortes regionales. No como parlamentaria, cargo del que dimitió en noviembre del año pasado al triplicar la tasa de alcohol permitida, sino en su condición de expresidenta de la comisión de control de Caja España. Valdeón dejó claro que se trataba de un órgano colegiado que carecía de «poder coercitivo», con funciones «muy limitadas» y sin ser «la policía del consejo». Dicho esto, reiteró, al menos en dos ocasiones, que el consejo de administración de la que fuera primera entidad regional «minusvaloraba» las funciones de la comisión de control y «hacía poco caso» a sus recomendaciones, por lo que se «sentían poco valorados». «Eso sí, rechazó que fueran ninguneadas», como le sugirió PabloFernández (Podemos).
Valdeón compareció durante más de dos horas en la comisión de investigación de las cajas. Aunque evitó hacer una enmienda a la totalidad del funcionamiento del consejo de administración, dejó claro que en todos los informes de la comisión de control dirigidos al Banco de España, a la Consejería de Economía y a la asamblea de la entidad advertían de la «alta concentración de la morosidad en el sector inmobiliario». También recomendaron «aumentar los controles» y que «reevaluaran el plan de expansión». «¿Qué les respondieron», preguntó José Sarrión (IU).«Nos ratificaban que estaban en ello», contestó.
Pese a este diagnóstico, la también exvicepresidenta de la Junta dejó patente en sucesivas ocasiones que confiaban en el consejo de administración y se mostró convencida de que se hacían los controles previos de los riesgos. En buena parte de su intervención se dedicó a explicar las cinco competencias «limitadas» de la comisión: hacer un seguimiento de la gestión del consejo a través de informes semestrales, controlar la obra social, asumir las funciones del comité de auditoría y vigilar la legalidad de las decisiones del consejo.
Valdeón presidió la comisión de control de Caja España entre finales de 2007 y 2010, momento en que se produjo la fusión con Caja Duero. La expresidenta de este órgano de control insistió en que recibían las actas de los consejos, pero no los expedientes de créditos. «No éramos la piedra angular de ninguna fiscalización», advirtió, para precisar que «se ha hipertrofiado» su capacidad de conocimiento de las situación debido al nombre, porque al órgano que presidía llegaban los expedientes de créditos sin la identidad de su titular, sin las garantías y eran «muy genéricos». No tenían «capacidad sancionadora». Eso sí, señaló que sus informes era «realistas» y «nada complacientes».
Tanto el procurador de IU, José Sarrión, como el portavoz de Podemos, Pablo Fernández, le sugirieron en diferentes contextos la presencia en ese consejo de Fernando Martínez Maíllo, uno de sus detractores en el PP. No entró al trapo.
Valdeón admitió que tuvo conocimiento de un informe desfavorable a la fusión de Deloitte. «Conocimiento sí, capacidad de decisión, no».
Elogió la profesionalidad de los integrantes de la comisión de control y su trabajo «serio, riguroso y fiel».Destacó sobre todo la del representante de la Junta, por su «exquisito concepto de la legalidad».
Valdeón, de quien el procurador de Podemos, PabloFernández, destacó su condición de «buena profesional y buena persona», coincidió con el parlamentario en que las comisiones de control estaban desprovistas de «capacidad de control». De hecho, en respuesta al socialista Óscar Álvarez, reconoció que «no podían valorar ninguna operación concreta», no podían quedarse con las actas, no recibían los informes de riegos y solo llegaba una reseña genérica. Y por eso no pudieron conocer en concreto las refinanciaciones del expresidente Santos Llamas. Pese a este desconocimiento, Valdeón hizo un acto de fe al asegurar que «no se le dio un trato preferente», porque «todas las refinanciaciones tenían que tener un patrón similar».
El portavoz popular, José Manuel Fernández Santiago, trató de arrancarle una reflexión sobre el fin de las cajas. «Hemos perdido la implicación y el arraigo en el territorio.Es el mercado».
Sobre la fusión de las cajas reconoció que todos los informes que ella conocía la recomendaban.«No había nadie que la desaconsejara». «Ante un naufragio, si estamos muchos, nos salvamos mejor». La expresidenta de la comisión de control de Caja España lamentó la pérdida de estas entidades arraigadas en los pueblos. «Cuando veo un banco que pone Caja Zamora se me saltan las lágrimas», concluyó.
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